lunes 09.12.2019

El tirón de las playas y las fiestas en la comarca dejan desierta la ciudad

El tiempo respondió ayer como esperaban los coruñeses y los animó a salir de sus casas dejando las calles de la ciudad prácticamente desiertas durante buena parte de la jornada.

A última hora de la tarde se intensificó el tráfico en las entradas a Alfonso Molina | quintana
A última hora de la tarde se intensificó el tráfico en las entradas a Alfonso Molina | quintana

El tiempo respondió ayer como esperaban los coruñeses y los animó a salir de sus casas dejando las calles de la ciudad prácticamente desiertas durante buena parte de la jornada. Las playas fueron uno de los destinos preferidos, ya fueran las de la ciudad o las de la comarca, pero muchos vecinos se decantaron por disfrutar de distintos eventos de ocio que se celebraron en el área metropolitana. A última hora de la tarde que la salida de la gente había sido masiva se pudo comprobar en la intensidad que tomó el tráfico en infraestructuras de acceso a la ciudad como la avenida de Alfonso Molina.
La propia Policía Local reconocía ayer desde la sala de pantallas que el día había estado muy calmado en cuánto a la circulación  de vehículos en toda A Coruña debido a que los coruñeses estaban disfrutando de distintas actividades fuera de la zona más urbana. Fue un día atípico también porque muchas terrazas de locales de hostelería permanecieron casi vacías hasta el atardecer y de la misma forma se podía ver poca gente caminando por las calles, a excepción del Paseo Marítimo. 
La mayoría de los vecinos que no se marcharon de vacaciones a otros destinos el pasado día 1 estaban deseosos de que llegasen los días de playa y eligieron la arena para pasar la jornada, dejando desierto el resto del ayuntamiento. En A Coruña, las concentraciones de público se pudieron ver en Riazor y Matadero y a estas se sumaron los fans de las traineras durante el desarrollo de una prueba en la bahía. 

Intensa agenda
No obstante, como el viento también acompañó hubo muchas personas que decidieron desplazarse a otras playas más resguardadas de la comarca, o incluso de municipios más alejados, para broncearse y bañarse. En paralelo, otros hicieron otros planes fuera porque los comercios ya no abrían –sí lo hicieron el pasado domingo debido al inicio de la temporada de rebajas– y en A Coruña no había demasiadas propuestas de ocio más allá de tumbarse al sol sobre una toalla. Por contra, en la comarca había distintos eventos que atrajeron a la gente y, de hecho, no es la primera vez que el sector turístico se queja de que no hay actividades promovidas por el Ayuntamiento que permitan competir con las verbenas de los pueblos.
Mucho público se acercó a Betanzos para disfrutar de la última jornada de su Feira Franca Medieval y otros prefirieron bailar en la sesión vermú de las fiestas patronales del núcleo de Vilaboa, en Culleredo, donde hoy y mañana tocarán dos de las orquestas más reconocidas en Galicia. También hubo agenda de actividades en Monteagudo, Barrañán y Vilarodís, en el municipio de Arteixo,  y en Abegondo, solo por poner algunos ejemplos. Algunos simplemente se marcharon a las aldeas con la intención de desconectar.
Esa fuga masiva de residentes se plasmó a última hora de la tarde en la cantidad de vehículos que se acumularon en las entradas de A Coruña, especialmente en Alfonso Molina, intensificando el tráfico aunque sin atascos. Hoy la urbe volverá a su ritmo normal pero el sol y el calor seguirán acompañando con temperaturas máximas que pueden alcanzar los 28 grados.

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