
Los coruñeses aprovechan cada rayo de sol que trae el verano por si, al día siguiente, la ciudad amanece cubierta de nubes. Mientras, en otras partes de España, los ciudadanos escapan del calor sofocante. Esta situación ha provocado que A Coruña sea denominada como la ciudad refugio del cambio climático, algo que el sector hotelero cree que “sin duda, nos va a beneficiar”. No obstante, primero hay que cumplir con los deberes del presente, por lo que instan a no sacar conclusiones precipitadas.
El presidente de la Asociación empresarial de Hospedaje de A Coruña (Hospeco), Agustín Collazos, asegura que “somos una ciudad en la que el turismo nacional es muy potente y sigue siendo mayoría. El 25% de los clientes son internacionales y el 75% nacionales. El tiempo nos beneficia, no tenemos esos calores ni restricciones de agua de otros puntos, pero no se está produciendo un incremento sustancial del turismo internacional del cual necesitaríamos para ponernos a hablar de sustituir otras zonas turísticas de España”.
Pese a considerar que “no debemos precipitarnos”, el también director del NH Collection Finisterre sostiene que “nos espera un futuro muy bonito, el crecimiento del turismo se está haciendo de forma sostenible sin que afecte a nuestra población. Lo que aportamos como ciudad no lo pueden aportar otros competidores, no solo ese cambio climático que, sin duda alguna, nos va a beneficiar”.












