
La Sagrada Familia está inmersa desde hace meses en lo que los vecinos consideran que será su gran transformación. Las obras de la primera fase de la ronda peatonal comenzaron en marzo y tienen una duración de siete meses, por lo que el Ayuntamiento prevé que estén concluidas entre octubre y noviembre. Pero la pasada semana las vallas se retiraron en gran parte de la vía comprendida entre San Jaime y Nuestra Señora de Fátima, por lo que los residentes ya han podido hacerse una idea de cómo será el resultado de la actuación.
En concreto, las labores de pavimentación en este tramo, que en julio ya estaban avanzadas, han concluido. Al lugar, además, han llegado los primeros elementos del nuevo mobiliario urbano: los bancos. A su vez, los operarios están ejecutando las instalaciones y demoliciones de pavimento antiguo entre Nuestra Señora de la Luz y Nuestra Señora de Fátima.
El presidente de la Asociación de Vecinos y Comerciantes Sagrada Familia, Juan Rodríguez, apunta a una “nueva era funcional y de conexión con otros barrios”. El tramo recién liberado de maquinaria, dice, ya ha dado paso al tránsito “de mucha gente”, lo que aporta “una nueva imagen, ya que las grandes calles poseen una peatonal. Ya no hay críticas en el barrio, ahora hay muchos más aplausos”, comenta. La iniciativa de la ronda peatonal, considera, “llenará los bajos vacíos con negocios. Se trata de ofrecer algo para que alguien invierta. Con esta inversión en nuestro barrio ganamos calidad de vida y nos coloca en el mapa de la ciudad”.
La actuación
La humanización de la Sagrada Familia supone el último tramo por ejecutar de la ronda peatonal que conectará San Diego con el Agra do Orzán. Y no es la única actuación que se hará en el barrio, ya que el Gobierno municipal también trabaja en la ampliación de la biblioteca municipal. La obra ocupa una superficie de 1.640 metros cuadrados donde se remodelarán los espacios públicos y se transformarán la calzada y las aceras para configurar, finalmente, una plataforma única donde habrá prioridad peatonal y se mantendrá el acceso a los vehículos autorizados y de personas residentes.
Para fomentar más la movilidad blanda, la alcaldesa, Inés Rey, presentó el mes pasado el mapa ‘Coruña minuto’, en el que es posible ver numerosos trazados y calles peatonales de la ciudad, así como el tiempo de recorrido a pie si una persona camina a cinco kilómetros por hora. En él se indica que llegar de un punto a otro de la ronda peatonal llevaría 44 minutos.





















