El 091 detiene a un hombre que cometió cuatro delitos seguidos

Fernando Galmán muestra los fusiles lanza arpones que robó el sospechoso | patricia g. fraga

Agentes de la Policía Nacional detuvieron a un hombre de 49 años, con numerosos antecedentes en su haber, como autor de cuatro robos, uno de ellos en una tienda de submarinismo, de donde se llevó tres fusiles lanza arpones y dos cuchillos. Sin embargo, lo que permitió a las autoridades detener al sospechoso no fueron los asaltos, sino el escándalo que montó cuando no le permitieron entrar en un supermercado sin mascarilla.

El suceso tuvo lugar a las cinco de la tarde del martes pasado. A esa hora, un individuo entró sin mascarilla en el supermercado de la avenida de Gran Canaria. Una empleada le llamó la atención y le pidió que se la pusiera. Aquello desató un arrebato de cólera en el sospechoso que, según los testigos, se arrojó contra la mampara que protegía a la cajera y la rompió, sin dejar de gritar y amenazar al resto de los empleados.


Se hizo con tres fusiles lanza arpones y dos cuchillos en una tienda de submarinismo 




Cuando por fin salió del local, los trabajadores se apresuraron a echar el cierre para evitar que volviera a entrar y se repitiera la situación. Entonces, frustrado, comenzó a dar patadas al a puerta de cristal, y luego arrojó una papelera metálica contra ella hasta que consiguió romperla antes de marcharse de allí.

Los empleados del supermercado llamaron al 091 y en unos minutos llegó un coche patrulla, localizaron al autor en los alrededores y lo detuvieron sin que presentara resistencia

Poco después se descubrió que el mismo sujeto había atracado a una mujer en esa misma calle mediante el método del tirón. La víctima fue arrastrada por el suelo varios metros y resultó lesionada en las rodillas y en un hombro antes de que unos testigos hicieran huir al ladrón.




El método del tirón



Una hora antes, había irrumpido en una tienda de submarinismo, “Solo sub”, a las cuatro de la tarde., rompiendo el escaparate con una piedra. Su dueño, Fernando Galmán, que estaba en el hospital en ese momento, se enteró de lo ocurrido por la Policía Nacional. Se había llevado tres fusiles lanza arpones y dos cuchillos de pesca submarina. “Son unas armas muy peligrosas, lo atraviesan todo”, asegura. Afortunadamente un testigo grabó el robo con su móvil e incluso facilitó a la Policía la ubicación del lugar donde el hombre había escondido lo robado: la entrada de un garaje.


Allí los policías recuperaron los fusiles pero, además, descubrieron otras pruebas: había documentación y enseres que procedían de un vehículo que había sido robado cuando estaba en la vía pública mediante el método de romper la ventanilla. El jueves pasado, compareció ante el juez, que ordenó su ingreso en prisión provisional. 

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