El reto de observar con otros ojos los alrededores de la Torre de Hércules

En entorno de la Torre de Hércules alberga una gran biodiversidad | PEDRO PUIG

Los paseos por la Torre de Hércules son un habitual en los fines de semana de la ciudadanía coruñesa. Pero el marco incomparable en el que se ubica alberga un espacio con una enorme riqueza natural que a veces pasa desapercibida.
 

Con el objetivo de poner en valor la biodiversidad del entorno de la Torre, que cuenta con la declaración provisional de Espacio Natural de Interés Local, el Grupo Naturalista Hábitat y el Consorcio de Turismo  impulsan desde este domingo a las 00.00 horas un concurso de fotografía.
 

El enclave en el que se ubica la Torre alberga más de 600 especies, que fueron catalogadas por el grupo naturalista en un mapa de la biodiversidad. Andrés Pereira, uno de los responsables de actividades y proyectos del Grupo Naturalista Hábitat, explica que en sus alrededores conviven aves, anfibios y reptiles, fauna marina y diferentes especies vegetales.
 

Si levantamos la vista podremos presenciar el paso de diferentes especies de aves según la época del año. Desde halcones peregrinos hasta alcatraces atlánticos y cormoranes surcan los cielos coruñeses. También pequeñas aves como gorriones, lavanderas o colirrojos.
 

En cuanto a fauna marina, se observan en ocasiones pasos de arroaces, comentan desde Hábitat. Además, se han llegado a ver nutrias en el entorno de la playa de As Lapas. A los mamíferos terrestres también les gusta la Torre. Poblaciones de topos y erizos han fijado en sus aledaños su particular residencia. En cuanto a anfibios y reptiles, se encuentran especies endémicas como el sapillo pintojo o la lagartija gallega. El paisaje acoge también numerosos insectos, como arácnidos, mantis, sílfidos y hasta 200 especies de mariposas.
 

En lo relativo a la flora silvestre,  destaca uno de los hábitats de interés comunitario reconocidos por la Unión Europea, el matorral seco europeo.

 

El problema de las invasoras

También hay espacio, por desgracia, para especies invasoras exóticas. La más predominante es la uña de gato, que desplaza la vegetación nativa para abrirse paso. El Grupo Naturalista Hábitat ha erradicado desde 2018 más de 51.000 kilos de esta especie, con la ayuda de unas 750 personas. Hasta la fecha ya se ha retirado el 36% de esta invasora, pero aún queda un largo camino.
 

Otras especies invasoras presentes son la margarita del cabo o la capuchina. Andrés Pereira comenta que a menudo se confunde la vegetación alta con la dejadez en el cuidado del paisaje. “No es dejadez ni mucho menos”, sostiene. Y es que la altitud de la vegetación nativa evita que se extiendan otras especies invasoras como la margarita del cabo.
 

Aquellas personas que deseen sumarse al concurso y ofrecer su particular visión del entorno pueden consultar las bases en la web del Grupo Naturalista Hábitat.

El reto de observar con otros ojos los alrededores de la Torre de Hércules

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