
Se autodenominaron, sin complejos, ‘fiesta hortera’, y lo cumplieron a rajatabla con todavía más ganas de reírse de sí mismos. Los vecinos de Los Rosales vivieron una jornada intensa, inolvidable y pionera con la celebración del primer Carnaval de Verano. Surgido con la voluntad de “hacer barrio”, puede decirse que el objetivo está conseguido de sobra.
Cientos de personas, o más bien de choqueiros, desfilaron por toda la zona en la andaina solidaria, que en este caso ya se celebró el pasado año. En total, fueron 5,2 kilómetros para concienciar y recaudar fondos para la asociación Artefíos, encargada de la inclusión de personas con discapacidad intelectual. Para reponer fuerzas hubo provisiones de sobra, ya que posteriormente se celebró una sesión vermú de lo más animada y desenfadada, en la que la carga de churrasco fue notable.
Finalmente, ahora que el término está de moda en toda la ciudad, hubo un tardeo amenizado por el grupo Juego Sucio en el que se lo pasaron en grande familias enteras. Tanto los participantes como la organización, la asociación vecinal de Los Rosales, mostraron su satisfacción por cómo se desarrolló el evento, que a buen seguro tendrá continuidad el próximo año.
En total, durante el domingo se esperaban hasta tres celebraciones de Carnaval de Verano en A Coruña. Sin embargo, la de Los Rosales fue la única que finalmente salió adelante. Primero, la calle Torreiro renunció a embarcarse en la aventura, según indicaron los hosteleros a este diario, por “el clima vecinal”. Posteriormente fue la calle San Juan a la que le cogió el toro, ya que por cuestiones burocráticas los organizadores decidieron posponerlo y convertirlo en el Halloween de la calle San Juan.
Así, Los Rosales parece vivir en un Carnaval constante, ya que es el barrio por excelencia del Entroido Pequeno.














