Más de once mil cruceristas llenan el centro de A Coruña: “Es una ciudad ridículamente barata”

Una triple escala, uno de los cruceros más lujosos del mundo y once mil pasajeros desembarcaron este martes en A Coruña dispuestos a recorrer sus calles y llenar sus bares y tiendas. Tanto que los hosteleros necesitaron tirar de refuerzos para poder atender la alta demanda en sus locales.
El primer buque en llegar fue el ‘Seven seas grandeur’. Lo hizo a las 06.00 horas, cuando atracó en el muelle de Calvo Sotelo Sur. Con 750 pasajeros y 223 metros de eslora, este es uno de los barcos comerciales más lujosos del mundo. Entre los elementos decorativos del barco, que cuenta con siete cubiertas, destacan originales de Picasso y Miró dentro de una colección de arte valorada en millones de dólares.
Uno de sus restaurantes, el Compass Rose, es el más grande del buque, con un diseño que simula la magia de un bosque encantado. También hay un huevo de Fabergé creado en colaboración con el legendario joyero real. Hospedarse en algunas de sus suites cuesta hasta 11.000 euros la noche, y dentro de las peculiaridades destaca la posibilidad de desayunar caviar.
El segundo crucero que llegó al puerto fue el imponente ‘Arvia’, con 344 metros de eslora, convertido ya en todo un habitual en la ciudad. Así, a las 07.00 horas atracó en el muelle de Trasatlánticos con casi 7.000 viajeros en su interior. Una hora después, a las 08.00, arribó en San Diego el ‘Independence of the seas’, con 338 metros de eslora y casi 4.400 cruceristas. En total, más de once mil pasajeros en una jornada de lleno absoluto en el centro hasta las 17.00 horas, cuando los buques partieron rumbo a sus respectivos destinos.
Hostelería
El presidente de los hosteleros de La Marina, Alberto Boquete, propietario de La Mansión 1783, aseguró que se notó “mucha más afluencia de público”. Para sentarse en su terraza se llegó a formar cola, y, por ello, algunos negocios, como este, tuvieron que reforzar los turnos. “Tuvimos a una persona de refuerzo”, dijo el hostelero.
Sentados en las mesas de La Mansión 1783, dos matrimonios británicos comentaban qué les había parecido la ciudad. Uno de ellos, procedente de Leeds y que querían probar los pimientos de Padrón, indicaron que A Coruña “es una ciudad ridículamente barata”. El segundo, de Plymouth, con Godello y tortilla en su mesa, reconocieron que “es la ciudad más bonita en la que hemos estado de todo el crucero”.
Otro sector que se vio especialmente beneficiado ayer fue el comercio. El epicentro de las compras, una vez más, la plaza de Lugo, aunque la calle Real y San Andrés vivieron también una jornada que no todos los días se repite. Las tiendas de Inditex, sobre todo el Zara de la calle Compostela, estuvieron llenas de cruceristas hasta el mediodía, cuando decidieron hacer una pausa de sus compras para ir a comer.











