
A las 15.36 horas fue cuando el muelle abrió sus puertas para que los más “madrugadores” gozaran desde primera hora de la música más nostálgica.
Varios cientos de personas esperaban en la cola bajo los rayos de sol, que se escapaban de entre las nubes en algunos momentos. Esto se suma a la buena temperatura de este sábado.
Al abrirse las puertas, los de seguridad recordaban a los asistentes que no podían correr, aunque alguno aligeró el paso, y que abrieran los bolsos para agilizar la entrada.
Otros muchos prefirieron esperar a que dieran las 16.00 horas para, así, "chegar e encher" con el buen rollo de Efecto Pasillo, que abren la segunda jornada del Recorda Fest.











