
“Canté con Ike y Tina Turner en 1966 y fuimos a Inglaterra. Un día Mick Jagger me invitó a pasear por el parque. Y yo acepté. Cuando estábamos paseando me dijo que su manager quería que yo me quedase en Inglaterra. Y yo acepté”. Escuchar el relato de cómo hace casi seis décadas P.P. Arnold conquistó a algunas de las mayores leyendas de la historia de la música elevó varios peldaños el nivel de la jornada en el Noroeste. La música angelina, ahora casi octogenaria, se sacó de la manga un sublime recital de algo más de hora y media, en el que no sólo repasó su carrera musical, sino que interpretó airosa varios hits de sus coetáneos. Se le quedaron otros compañeros de viaje como The Kinks o Bowie, además de Paul Weller.
Para entender la dimensión de la artista, y del lujo que supuso su presencia gratuita en Azcárraga, hay que ponerlo también en el contexto más reciente: su anterior actuación en directo fue el pasado 29 de junio en Glastonbury. “Soy P.P. Arnold y es un placer estar con vosotros esta tarde”, dijo nada más salir envuelta en lentejuelas y rodeada de una banda notable (teclado, una corista, batería, guitarra y bajo).

Hacia dónde iba el viaje quedó claro con la versión del ‘What’cha gonna do’ de The Ikettes, para después abrazar el soul en varios temas propios de mediados de los 60, entre los que destacó ‘Baby Blue’. Sin embargo, tocó el cielo cuando pasó por el ‘Eleanor Rigby’ más jazz de The Beatles y llegó hasta el ‘To Love Somebody’ de los Bee Gees, un clásico atemporal que fue coreado por los varios centenares de asistentes apelotonados. ‘Angel of the morning’, de Chip Taylor, aseguró Arnold que la conocía todo el mundo. Quizás era una exigencia de profesional que se hizo realidad con la que quizás sea su canción bandera.
Y la primera: ‘The first cut is the deepest’. Escrita por Cat Stevens, fue la segunda vez que sonó en A Coruña en unos pocos meses. Anteriormente lo había hecho en el Coliseum, durante el histórico recital de Rod Stewart. “Él la grabó diez años después”, recordó P.P. Arnold, quien a sus 78 años, casi 79, irradió vitalidad.
María Pita
Pocos segundos después del final de P.P. Arnold comenzó la actuación de Queralt Lahoz en María Pita. A muchos le recordó a Rosalía, aunque se atrevió a recordar a las Destiny’s Child con ‘Say my name’.
La plaza ganó en afluencia para el comienzo del folklórico compostelano Mondra.












