
La expedición de Loaysa sigue desvelando nuevos secretos para los coruñeses 500 años después de su partida. Y es que ayer, la segunda jornada del congreso ‘V Centenario de la expedición Loaysa-Elcano y la carabela San Lesmes’ se abrió con la ponencia del escritor y divulgador histórico Rafael Codes sobre el tornaviaje, que supuso el establecimiento de una ruta –el Galeón de Manila– que no solo marcó la historia de la navegación, sino que, como el mismo define, fue “fundamental en el desarrollo de la humanidad”.
Uno de los nombres propios de esta segunda jornada es Andrés de Urdaneta, un joven cuyo conocimiento cambió una expedición en la que él mismo partía como desconocido. No obstante, sin sus conocimientos, “hubiera sido imposible encontrar lo que se conoce como tornaviaje: la ruta de regreso desde Asia a América. Fue precisamente él el que logró ese primer tornaviaje”, explicó Codes. Gracias a eso, también consiguió encontrar un eslabón que faltaba para completar la cadena de comercio mundial, “algo que es trascendental y que dio lugar a algo que nos parece sorprendente, pero que es la primera globalización. La globalización no nació en Inglaterra en el siglo XVIII, nació en el Pacífico Español en el siglo XVI”, apuntó el historiador madrileño.
Todo ello no se podría haber conseguido sin la presencia de un joven de 17 años que, junto a Loaysa y Elcano, embarcó ese 24 de julio de 1525 desde A Coruña para emprender rumbo a un territorio rico en especiería y clave en el comercio marítimo que se disputaban las coronas de España y Portugal. Ese joven, Andrés de Urdaneta, fue uno de los pocos que llegaron vivos a España once años después de la partida. Durante la travesía, se convirtió en el hombre de confianza del primer circunnavegador del mundo: Elcano. Urdaneta, que había partido con 17 años, volvió más de una década después con su hija, nacida en las Molucas, y que entregó en adopción a uno de sus hermanos al regresar a la Península Ibérica, en 1536.
Un gran éxito
Los actos conmemorativos por el 500 aniversario de la expedición de Loaysa está dando sus frutos entre los coruñeses. Decía el presidente de la Autoridad Portuaria, Martín Fernández Prado, que “el objetivo es que la gente pueda llegar a conocerla mejor, como pasó con la de Balmis”. Y, por ahora, parece cumplido.
Después de la inauguración de la exposición a cargo del Instituto José Cornide de seis paneles informativos en la calle Compostela sobre la expedición, además de las visitas guiadas con Suso Martínez, y, por supuesto, la celebración del congreso en el Sporting Club Casino, cada vez son más los coruñeses –y también extranjeros– que se acercan a conocer una de las hazañas que supuso un hito de la navegación mundial y que partió desde el puerto de A Coruña.
“Hay mucha gente que viene de muchas zonas de España, y eso que julio no es un mes muy dado a los congresos. Eso es muy importante porque quiere decir que esto atrae. Estos actos ayudan a poner a La Coruña como el gran puerto del noroeste español y su sitio en el mapa durante tantos siglos”, dijo la historiadora María Fidalgo, una de las ponentes que, junto a Luis Gorrochategui, inauguraron el pasado jueves el congreso.
| âEl peso hispanoâ abre la última jornada de ponencias en el casino |
| âEl peso hispano: la moneda del PacÃficoâ, a cargo del historiador y escritor Carlos Fernández-Andrade abrirá hoy la última jornada de ponencias del congreso celebrado desde el pasado jueves en el Sporting Club Casino. Acto seguido, le dará el relevo Alberto Abascal, con su ponencia sobre âEl resurgir del hispanismoâ. Más tarde será el turno de Amparo Rubio, donde hablará acerca de la contribución de los hombres de negocios en la financiación de las rutas de la especierÃa, de José Francisco RodrÃguez con âLa carabela de San Lesmes: hipótesis francesaâ y de Luis Gorrochategui con âEl viaje más épico de la historiaâ. El evento lo cerrará el escritor y geoestratega madrileño Pedro Baños Bajo, que expondrá âEl futuro de la hispanidad en un mundo caóticoâ. Mañana será la jornada de finalización de las actividades, con una visita al Museo Naval de Ferrol a partir de las 10.30 horas. |












