
El pleno ordinario de septiembre, el primero del nuevo curso político en A Coruña, dio luz verde este jueves a la primera ordenanza de playas de la ciudad. Los votos a favor del PSOE y el BNG fueron suficientes, pero con una promesa: los nacionalistas condicionaron su apoyo a habilitar As Amorosas y las calas de San Roque para el esparcimiento canino, algo que la concejala de Medio Ambiente, Yoya Neira, aceptó.
El PP votó en contra, y la razón también tiene que ver con los perros. El partido de la oposición había solicitado que los canes pudiesen acceder a los arenales en horario nocturno durante la temporada estival. Neira, no obstante, recordó que permitir el paso de los perros conllevaría la pérdida de las banderas azules, pese a que la ordenanza permite establecer zonas de esparcimiento canino.
El portavoz del BNG, Francisco Jorquera, también solicitó que se adecente la cala de Bens, aunque Neira defendió que esta se limpia. A su vez, el nacionalista celebró que se haya incorporado en la norma el derecho a la accesibilidad universal.














