
Septiembre es el mes en el que la rutina diaria arranca de nuevo. Los trabajadores se incorporan a sus puestos, los estudiantes a sus clases, y los políticos a sus quehaceres. En el caso del Ayuntamiento, la primera tarea pendiente son los presupuestos. En el caso de un gobierno en minoría, como el de Inés Rey, eso implica negociar con la oposición. Señaladamente, con el BNG. Por eso el portavoz nacionalista en María Pita, Francisco Jorquera, ha emitido un comunicado de prensa en el quie recuerda a Rey que "a pelota está no seu tellado".
Esto indicaría que las negociaciones en serio no han comenzado todavía. Puede parecer un poco apresurado, porque estamos en la primera semana de septiembre, pero las negoicaicones suelen prolongarse durante meses, y no hay que olvidar que los últimos presupuestos ni siquiera se ha llegado a un acuerdo, sino que se aprobaron mediante una moción de censura.
Por el momento, el teniente de alcaldesa, concejal de Hacienda y negociador, José Manuel Lage, ha pedido a los responsables de cada área que presenten sus propuestas para la próxima semana. Presumiblemente sería entonces cuando comenzaran las negociaciones, después del pleno del próximo jueves.
Probablemente Lage considera que tiene la situación bajo control. Al aprobar las últimas cuentas, se aseguró de que fueran plurianuales. Es decir, que los gastos estuvieran previstos más allá de este año hasta 2026. Y en 2027 ya se celebrarían las municipales.











