
La lluvia que este sábado a partir de las once de la noche empezó a caer de forma constante en el Recorda Fest de A Coruña no solo dificultó las actuaciones de los artistas invitados, sino que también hizo que el público sufriese.
Aunque las precipitaciones no obligaron a parar el festival -tampoco el fuerte viento que se esperaba, que había puesto a la ciudad de A Coruña en alerta amarilla a partir de las nueve de la noche-, sí que dejaron algunas incidencias, como resbalones que obligaron a los servicios de emergencia a actuar. Aunque no fueron accidentes graves, la conjunción de agua, poca luz y zonas resbaladizas fue caldo de cultivo perfecto para que alguna persona se llevase de recuerdo un buen golpe.

Desde la organización, sin embargo, también supieron reaccionar ante la llegada de la lluvia y en cuanto el agua empezó a caer, comenzó un reparto de ponchos de plástico para resguardar a los asistentes lo máximo posible.












