El aeropuerto de Alvedro combate la intromisión de seis clases de aves

La pista de Alvedro, que este fin de semana continuaba en obras | quintana

La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa) identifica seis tipos de aves que acostumbran a volar sobre la pista de Alvedro. Toda intromisión conlleva un riesgo para las aeronaves, por lo que la agencia, en colaboración con Aena, desarrollan técnicas de mitigación para espantarlas.
 

Las especies más relevantes del aeropuerto son el busardo ratonero, la corneja negra, gaviota patriamarilla, gaviota reidora y la paloma torcaz. Todas ellas se ven atraídas hacia el aeródromo por diferentes focos, entre los que destacan la propia ciudad y su puerto, los eucaliptos, las Islas Sisargas, Islas de San Pedro, lago de Meirama, pastos internos manejados, la ría de O Burgo y el vertedero de Sogama. 
 

El último incidente que se dio en la aviación gallega tuvo lugar el pasado mes en Peinador, cuando unas palomas cruzaron la pista y dañaron el motor de un avión que estaba a punto de despegar. En 2021, en Barajas, el morro de una aeronave resultó totalmente destrozado por el impacto de un buitre negro. En ninguno de los casos hubo que lamentar daños graves ni personales, pero mejor prevenir que curar, y por ello desde Alvedro se combate de forma diaria ante la intrusión de estas aves. 
 

Hay seis tipos de medidas: de coordinación, vigilancia, gestión de hábitat, exclusión, dispersiva y extractiva/captura. Las de coordinación tienen lugar en el exterior del aeródromo y promueven acciones de coordinación con autoridades competentes para la gestión de la fauna en el entorno, así como en los vertederos más próximos. En este caso, las especies objetivo son la gaviota patiamarilla y la gaviota reidora.

 

Más medidas

En cuanto a la vigilancia, ya en el interior de Alvedro, se realiza una inspección diaria del campo de vuelos para detectar la presencia de fauna. La gestión del hábitat, por su parte, promueve el seguimiento de ensayos de nuevas cubiertas vegetales poco atractivas para la fauna, así como la gestión de la vegetación en el campo de vuelos. La técnica de exclusión, que también se lleva a cabo en el interior, conlleva el cerramiento perimetral del aeropuerto, su inspección y mantenimiento para evitar la presencia de animales terrestres, como pueden ser perros.
 

En Alvedro también hay servicio permanente de cetrería, el empleo de medios acústicos y de medios de fogueo, todas ellas con el objetivo de espantar a todas las especies que puedan sobrevolar la zona. Por último, como medida extractiva, se desarrolla la gestión de fauna en el interior del aeropuerto, con el objetivo de limitar las garzas reales, busardos, animales terrestres y gaviotas.

El aeropuerto de Alvedro combate la intromisión de seis clases de aves

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