
Las reivindicaciones vecinales por el acceso y la conservación del Castillo de Corbeiroa ha dado un salto cualitativo de enorme relevancia al llegar a la mesa de Pedro Sánchez en la Moncloa.
La Secretaría General de Relaciones Institucionales y Ciudadanía la Presidencia del Gobierno de España ha enviado un escrito a los Vecinos de la Calle de la Obra en la que responde manera oficial a las reclamaciones vecinales trasladadas a Madrid por su secretario, Paris Joel, “confirmando de primera mano que el Gobierno comparte plenamente con los vecinos la preocupación por velar por la integridad del dominio público marítimo-terrestre y sus servidumbres legales en el entorno de la fortaleza”, apuntan desde el colectivo de la Obra.
Desde la Moncloa indican que al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC), "el acceso adecuado y el cumplimiento estricto de las condiciones derivadas de esta protección legal corresponden a los titulares de la instalación", quienes deberán velar por ello, si bien Madrid "mantiene abiertas de forma activa líneas de colaboración y cooperación con las diferentes Administraciones afectadas", amparándose siempre en el marco que establecen la Constitución, el Estatuto de Autonomía y la Ley de Costas.













