El ave multicolor diseñada por el artista Jorge Peteiro para rendir tributo a los Irmáns Suárez Picallo vuelve a volar en el Paseo Marítimo de Sada.
Los años transcurridos desde que se instaló en el espacio dedicado a Juan Antonio y Ramón, aunque se acabó desplazando unos metros para emplazarse en el entorno del área infantil, habían afectado a la obra, con un "aspecto moi alonxado" al que tenía cuando se inauguró, en 2008.
Ahora, los operarios de Obras e Servicios han devuelto su color y lustre originales, los escogidos por el célebre Peteiro. "O traballo coordinado entre o persoal de Obras e o SEM (Servizo de Emerxencias Municipal) permitiu desmontar a escultura e trasladala á nave de servizos onde foi lavada, reparada con fibra de vidro e posteriormente pintada con esmalte sintético respetando sempre as cores orixinais", indican desde el Ayuntamiento de Sada.

Asimismo, se reparó "o engranaxe que permite a rotación do paxaro e a súa correcta orientación en función do vento" y, desde esta misma maña, vuelve a sobrevolar Sada.
La escultura -mide dos metros y medio y alcanza los trescientos kilos, según las indicaciones que se aportaron en su día- representa la libertad, la que arrebataron a los Irmáns Suárez Picallo. Porque a Antón lo asesinaron en el 36 y Ramón, diputado de la ORGA (Organización Republicana Galega Autónoma) durante la II República, tuvo que exiliarse a Buenos Aires.
Tal y como explicó Peteiro cuando asumió el encargo del Ayuntamiento de Sada, de vez en cuando, la escultura "mirará a las aguas en dirección a las Américas y en otras volverá la mirada hacia Sada, la villa natal de los hermanos, al incluir un sistema de oscilación", una cuestión natural, "para luchar contra la resistencia del aire”, apuntó entonces el artista.









