El paseo que Oleiros dedica a José Mujica se inaugurará el 25 de agosto
La viuda del presidente podría estar en el acto, que coincide con la fiesta nacional uruguaya

El tramo del paseo marítimo que el Ayuntamiento de Oleiros dedicará al fallecido presidente de Uruguay José Mujica será inaugurado el día 25 de agosto coincidiendo con la fiesta nacional del país sudamericano. Lo anunció ayer el alcalde, Ángel García Seoane, en declaraciones a la emisora pública Radio Uruguay en Vivo.
El propio regidor ya se ha puesto en contacto con la viuda del exmandatario, Lucía Topolansky, porque “tiene que estar aquí”, según Seoane. Asimismo, el recientemente nombrado embajador de Uruguay en España, Bernardo Greiver, estrenará su cargo con una visita al municipio para concretar el programa da de actos conmemorativos.
“Mujica fue un gran hombre y un luchador por las libertades en América. En Oleiros tenemos plazas, monumentos y calles ya dedicadas a personalidades como Simón Bolivar, Salvador Allende, Jacobo Arbenz o José Martí y nos faltaba él”, apuntó el regidor cuando se le preguntó por los motivos que llevaron al Gobierno local a homenajear al exmiembro tupamaro.
Precisamente, su intervención en la radio pública austral coincidió con la visita que el subdelegado del Gobierno, Julio Abalde, acompañado de Seoane, realizó al parque O Paraíso, en el núcleo de Montrove, para supervisar las obras de construcción del tramo de este paseo.
Según fuentes del Ejecutivo central, esta obra forma parte de un plan más amplio de actuaciones en el borde litoral de la ría de O Burgo, con una inversión global de seis millones de euros, y tiene como objetivo la adecuación, protección y puesta en valor de este tramo costero.
“Esta actuación supón un paso máis na recuperación ambiental da ría, mellorando ao mesmo tempo a accesibilidade e a seguridade para a cidadanía, e reforzando a protección do litoral fronte aos efectos das mareas e do cambio climático”, señaló Abalde.
El proyecto contempla la demolición y reconstrucción de la parte superior de los muros existentes, con un recrecimiento de una altura media de un metro, lo que garantiza que no estará afectada por las mareas ni por los efectos del cambio climático. La actuación se completa con la instalación de mobiliario urbano y con la adecuación ambiental del talud, mediante desbroce, y posterior sembrado.











