Un matrimonio de Oleiros exhibe en su casa un belén al aire libre de cerca de 12 metros cuadrados
Miluca Rodríguez y Alejandro Lois comienzan en octubre a montar el nacimiento, de carácter artesanal

A Miluca Rodríguez, vecina de A Ferrala, en Santa Cruz, siempre le han gustado los belenes. Desde pequeña fue forjando una afición que también ha traspasado a su marido, Alejandro Lois, y que les lleva cada año a montar en su casa un nacimiento al aire libre de cerca de 12 metros cuadrados. “Es muy de andar por casa, nosotros no somos belenistas ni tenemos una técnica, pero es artesanal y le ponemos ganas”, se quita méritos Rodríguez.
Algo sí debe de llamar la atención en su belén cuando cada año quieren visitarlo vecinos, amigos y familiares, causando especial sensación entre los niños. Con más de 60 figuras y elementos en movimiento, la instalación se ubica en una zona exterior de la casa –“con tejadillo para resguardarla de la lluvia”, explican– y se exhibe desde hace más de 15 años. “Cada septiembre empezamos a elaborar alguna cosita de forma artesanal. Este año hicimos algunas casitas, un horno para los alfareros, un viñedo... cuando estoy con esto no pienso en otra cosa, me encuentro de maravilla”, reconoce la vecina oleirense.
El belén cambia cada Navidad, no solo por la colocación de nuevos detalles sino por su disposición, que genera no pocos “desencuentros” entre la pareja: “Le digo siempre a mi marido: llega la época de montar el belén, llega la época de discutir, porque yo quiero poner esto aquí y él allá”, bromea Miluca Rodríguez, que asegura que la magnitud del nacimiento les “obliga” a iniciar su montaje en octubre.
Visita a otros nacimientos
El matrimonio de Santa Cruz indica que suele visitar los belenes famosos cercanos, como el del Ayuntamiento de A Coruña, el de La Grande Obra de Atocha, el de Betanzos o el de Begonte: “Desde pequeña, allá donde hay un belén, allá quiero ir a verlo”, dice la oleirense.
En sus viajes y excursiones, Miluca, auxiliar de Ayuda a Domicilio ya jubilada, también compra figuras y elementos para ir nutriendo su belén, y apunta que una de sus amigas, que vive en Madrid, siempre se acuerda de ella y le trae nuevos objetos navideños. “Combinamos cosas compradas con otras elaboradas por nosotros de forma artesanal, con cartón, palos, piedritas... este año es una pena porque nos falló la bomba que movía el agua del río”, señala.
“Por el tamaño, parece espectacular pero no lo es tanto. Ojalá fuera yo belenista y tuviese la técnica para hacerlos. Esto solo es una afición a la que dedicamos mucho tiempo y nos lo pasamos muy bien. Y siempre satisface cuando la gente te felicita o se sorprenden al verlo, otros graban vídeos... Están siempre pendientes de cuándo lo montamos”, dice Rodríguez.
Otro de los belenes espectaculares de la comarca coruñesa, el de la iglesia de San Juan de Anceis, estará listo el próximo lunes, día 8, y se podrá visitar cada domingo de 17.00 a 19.00 horas. En este caso, se trata de una instalación de diez metros cuadrados y unas 50 figuras.
























