
La décima edición de la Festa da Centola llenó hasta la bandera Lorbé, donde cientos de personas desafiaron al frío y la lluvia para degustar este crustáceo en uno de los mejores meses para ello. También se puso a la venta más de una tonelada de mejillón, producto estrella local.
La Cofradía de Pescadores, encabezada por Miguel Orro, despachó 1.200 ejemplares de centolla de kilo “de la mejor calidad”, a 18 euros cada uno –los mejillones se vendieron en bandejas de dos kilos por doce euros–. Nadie quiso quedarse sin probarla y entre los comensales estaban el alcalde, Ángel García Seoane, y el director xeral de Pesca, Acuicultura e Innovación Tecnolóxica, Cándido Rial.
El titular de la Xunta destacó el “enclave privilexiado” donde tiene lugar esta fiesta gastronómica. “Un lugar recoñecido pola súa tradición pesqueira e pola excelente calidade do produto que se exalta”, indicó.
Cerca de 40 personas trabajan anualmente en este evento “para que todo salga perfecto”, explican desde la Cofradía, y el público pueda disfrutar de una de las citas ineludibles de Lorbé.






















