Los vecinos de Sésamo exigen ‘su parte’ del Centro Logístico de Transportes de Ledoño
Argumentan que diversas naves del recinto empresarial se ubican en terrenos de la parroquia

La perpetua e incontestable movilidad de los marcos gallegos podría tener un ejemplo más: el que aporta Culleredo. Los vecinos de la parroquia de Sésamo reclaman lo que aseguran es ‘suyo’ del Centro Logístico de Transportes de Ledoño.
“Víctor Vázquez lleva un buen tiempo dedicando horas a recopilar textos antiguos y planos históricos (...). Su aportación nos permitió constatar algo que muchos vecinos de Sésamo intuían desde hace tiempo: que el polígono de Ledoño ocupa, en parte, terrenos que históricamente pertenecen al ámbito de Sésamo”, señala Marcos Martínez, secretario de la asociación O Val de Culleredo, al tiempo que aporta dos motivos para que el nombre de la parroquia se incluya en el del recinto empresarial.
El primero es de justicia. Según él, si el polígono se asienta sobre terrenos que corresponden a dos núcleos de población, el nombre debería reflejar esa realidad.
“No se trata de quitarle nada a nadie, si no de que Sésamo figure donde por derecho le corresponde”.
No obstante, respecto a este punto, fuentes del Gobierno local, presidido por José Ramón Rioboo, indican que la denominación oficial del complejo es Centro Logístico de Transportes de Culleredo y que, obviamente, carece de competencias para obligar a que la oficiosa de Ledoño no sea la común y popular.
Segundo motivo
El segundo argumento que defiende el representante vecinal es de oportunidad. “El polígono de Ledoño arrastra años de abandono, deterioro y problemas que han marcado negativamente su imagen. Cuando el Ayuntamiento de Culleredo tome la decisión de revitalizarlo, ese momento será una oportunidad única para hacer tabla rasa con ese pasado y proyectar una nueva imagen. Añadir Sésamo al nombre oficial no es solo un gesto de reconocimiento, es también una señal de cambio, de que algo nuevo y diferente empieza. Una forma de decir que ese polígono tiene futuro, no solo historia”, añade Martínez.
Por otra parte, el secretario defiende la labor que lleva a cabo la asociación como transmisora de las quejas e inquietudes de los vecinos.
“En O Val de Culleredo no nos inventamos los problemas ni los generamos. Los recibimos. Los residentes en el valle son nuestra principal fuente de información y su conocimiento del territorio, acumulado durante generaciones, es un activo que no puede desperdiciarse (...) Entendemos que la revitalización de un polígono industrial es una cuestión que va mucho más allá de un nombre. Pero los nombres importan y, en este caso, puede ayudar a cerrar un etapa de abandono”, apostilla.












