Las obras de renovación de Paseo do Burgo, visiblemente deteriorado durante las actuaciones de dragado de la ría, siguen su curso, y las acometidas en los últimos días han dejado una imagen para la historia de Culleredo.
Las losetas y la balaustrada, que se mantienen desde la apertura del espacio, se despiden de los miles de usuarios que albergan cada día para iniciar una nueva etapa, con otra estética y más infraestructuras, lo que, para los responsables municipales, debería ser una realidad antes de este verano, el de 2026.
La demolición de los antiguos elementos es más que evidente en el entorno de A Ponte do Burgo, donde esta semana comenzaron las nuevas intervenciones, que se centraron en el área más cercana al estuario, para unirse con las que comenzaron durante los meses de invierno en el otro extremo, en Fonteculler.
“Confiamos en que poidamos gozar no verán dun paseo arranxado, unha cuestión que era precisa tras ter soportado a principal carga das obras de rexeneración da día”, explica el alcalde, José Ramón Rioboo.
Inversión
El mandatario municipal insistió para que la Administración del Estado realizase esta importante inversión, de 2.661.953,99 euros, por lo que agradece la “disposición amosada para devolverlle ao paseo o seu esplendor, de acordo co valor ambiental recuperado da ría”, añadió Rioboo.
Las obras, de las que se encarga el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, consisten en la renovación de todos los suelos actuales, en la instalación de una nueva balaustrada, uniforme y más integrada con la ría, y en el cambio de la iluminación para, según los cálculos que se contemplan, reponer en total más de 18.000 metros cuadrados de losetas a lo largo de los más de tres kilómetros del recorrido y sustituir 1.240 metros de barandilla por un pretil diferente, pero las actuaciones irán todavía más allá en el Paseo do Burgo.
El alcalde cullerdense avanzó que la siguiente actuación abordará el carril bici de este espacio, otro de los equipamientos muy utilizados por los vecinos, para el que el Ayuntamiento de Culleredo estima una inversión que rondará los 300.000 euros para su acondicionamiento integral, que incluirá el cambio de suelo y de señalización para incrementar su calidad y seguridad porque “o noso paseo é unha das áreas verdes de lecer máis frecuentadas de Galicia”.
En este sentido, la ciudadanía valora el Paseo do Burgo por “todo o que ofrece para camiñar, facer deporte ou simplemente pasar unha xornada tranquila” y, todo esto se verá reforzado “con todas estas melloras”, expresó José Ramón Rioboo.










