Residentes y usuarios del paseo de O Burgo: "En un mes tendremos otra vez las nevadas de algodón"

Vecinos y usuarios del paseo de la ría de O Burgo han alertado de su descontento con algunos aspectos de la poda de los árboles del entorno, explicando que la altura de los mismos generará próximamente "los mismos episodios de polen que el año pasado, que fue horroroso", explica Paz Louzao, residente en la avenida Juan Carlos I, que avisa: "En un mes tendremos otra vez las nevadas de algodón".
Aseguran que la actuación ha servido para "quitar mucha rama" y adecentar estéticamente la zona, pero preferirían que se hubiera actuado en las copas de los chopos, restándoles altura y eliminando las hojas. "Son ejemplares que tienen mucha agua, mucho abono, y crecen un montón. Hay algunos que, pese a estar tres metros por debajo del nivel de los edificios, acaban llegando hasta los tejados", relata Louzao, quien añade que en los meses de abril, mayo y junio se suelen ver obligados a tener las ventanas cerradas, a causa del polen que “vuela por todas partes y provoca muchos problemas de alergias”.
"Cada dos años, tanto a título particular como varias comunidades de pisos realizamos peticiones para que poden los árboles, no solo por el polen sino por la sombra que proyectan en los edificios. La última reclamación fue en diciembre", señala la vecina.
Desde el Ayuntamiento de Culleredo indican que las tareas de 'refaldeo' de los chopos (Populus spp) están dejando los ejemplares a "una altura funcional", y con ellas se busca "mejorar la iluminación". "Estas podas se realizan siempre evitando los desequilibrios fisiológicos, manteniendo una proporción equilibrada entre la copa y el tronco y evitando intervenciones drásticas que disparen la producción de chupones o detengan el crecimiento diametral del árbol", sostiene el Gobierno local, aunque también añade que "se valorará posteriormente la retirada de algunos de los chopos, atendiendo a las sugerencias elevadas por vecinos de la zona a causa de las molestias que causa su pelusa en los meses de mayo y junio, por la suelta de semillas".
Se valorará la retirada de algunos chopos, atendiendo a las sugerencias vecinales
En los casos que determinen los expertos, se procederá a la sustitución programada por ejemplares "cuya fenología y morfología presenten una mayor idoneidad para el ecosistema urbano consolidado", dice el Ayuntamiento, aunque algunos vecinos son escépticos con estas afirmaciones, "que ya se han hecho en otras ocasiones y no han sido cumplidas".
"La poda que hicieron está hecha con buen criterio pero deberían bajar la altura de los árboles mucho, aunque igual si lo hicieran la gente se quejaría de que quedaron 'destrozados'. Para tenerlos en perfecto estado deberían podarse cada dos años", opina José Paz, usuario de la senda peatonal de la ría.










