
La Policía Local de Culleredo localizó a un grupo de jóvenes como presuntos autores de pintadas en el interior de los Molinos de Acea de Ama. Los hechos ocurrieron el pasado lunes por la tarde, dentro de la campaña de control y vigilancia que ejercen los agentes sobre los bienes patrimoniales municipales.
La llegada de la patrulla a los molinos de Acea de Ama sorprendió de entrada a cuatro jóvenes, menores de edad, junto con sprays de pintura, rotuladores permanentes, tabaco, utensilios para vapear y bebidas alcohólicas de alta graduación. En la edificación, cuya entrada estaba forzada, se observan numerosas pintadas con diferentes firmas. Uno de los jóvenes tenía manchas de pintura en la mano y en la cara.

Durante la intervención, llegaron otros cuatro jóvenes más, también menores de edad, que no se habían percatado de la presencia policial. Uno de ellos portaba una mochila con otros cuatro botes de pintura y otra llevaba una cajetilla de tabaco firmada de forma similar a una de las pintadas encontradas en las paredes.
La Policía Local identificó a los ocho presuntos responsables y dio aviso a sus padres o representantes legales al tratarse de menores. Aunque inicialmente negaron los hechos, poco a poco fueron ofreciendo diferentes grados de colaboración con los agentes, de lo que informaron a los responsables de los menores.

La Policía Local trasladó las actuaciones a la Guardia Civil para que pueda proceder según el caso dando cuenta a la Fiscalía de Menores.
En la actuación contra los daños patrimoniales por pintadas, que afectan tanto a los bienes públicos como a los privados, el Concello de Culleredo destacó la importancia de la colaboración ciudadana para dar con los responsables. En el caso de los edificios, que padecen especialmente estos perjuicios en fachadas, locales comerciales o puertas de garajes, es imprescindible que las comunidades de propietarios presenten la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil para contribuir a las investigaciones, dado que los Ayuntamientos no pueden intervenir, recuerdan.

"Por desgracia se trata de una conducta que se repite en todos los municipios del área metropolitana y que es preciso erradicar", lamentan desde el Concello.









