
El nuevo radar instalado a la altura del polígono de Os Capelos, en Carral, sorprende estos días a los conductores que circulan por la N-550 en dirección a Santiago y alertan sobre la peculiaridad de su situación, en un tramo cuesta abajo en el que “es fácil embalarse”, indica Brais Aldao, vecino carralés.
“Lo colocaron este miércoles pero parece que todavía no está activo", señalaba a principios de mes. Este viernes, 27 de febrero, la Dirección General de Tráfico lo ponía en marcha. "No hay señal que indique que allí hay un radar, por lo que entiendo que aún no funciona. Va a dar que hablar, porque hay límite de 70 kilómetros por hora pero es cuesta abajo y justamente en ese punto donde lo han instalado el coche se acelera bastante, hay que estar prevenido y frenar con tiempo porque por inercia el coche ahí se va un poco”, comentaba.
Todavía no se sabe qué impacto tendrá este dispositivo, aunque no muy lejos de allí, en el viaducto de Loureda, en la AG-55 (A Coruña-Carballo), se encuentra uno de los radares que más multa de toda España, según los datos de Automovilistas Europeos Asociados (AEA).












