
La plantilla municipal de Cambre volverá a salir a la calle “ante los incumplimientos en sus principales reivindicaciones y la respuesta insuficiente del gobierno de Diana Piñeiro tras más de quince meses de mandato”. Así lo anunció este miércoles la CIG en un comunicado después de que la alcaldesa y el concejal responsable de Personal, Rubén Vázquez, se reunieran con sindicatos y mantuviesen una asamblea con los trabajadores el martes.
Según la central sindical, el Ejecutivo local “se comprometió a llevar al pleno de octubre una nueva regulación de la productividad, pero el personal sigue sin percibir las cantidades correspondientes a los tres primeros trimestres de 2026” y critican la pasividad de la regidora en algunos aspectos tratados en el encuentro del lunes. “En lo relativo a las ayudas del Fondo Social, la alcaldesa se limitó a ‘comprometerse a intentar’ que las correspondientes a 2022 se abonen antes de final de año y continúan pendientes también las de 2023, 2024 y 2025”, dicen.
Además, sobre la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), el Ayuntamiento les aseguró que “unha suposta comisión técnica está traballando nela”, pero la CIG desconoce cuándo y cómo se constituyó.
En la asamblea también se informó de la actuación de la Inspección de Trabajo que, apostilla la CIG, instó al Consistorio a una evaluación de riesgos psicosociales antes del próximo mes de enero por las situaciones de incapacidad temporal en la plantilla.
Aplazamiento
Así las cosas, el Ejecutivo cambrés decidió ayer aplazar la reunión de la mesa técnica de la RPT prevista para este viernes. Diana Piñeiro hizo este anuncio tras sentarse de nuevo ayer con los delegados sindicales, que le comunicaron el anuncio de las movilizaciones “pese ao entendemento que o executivo considera alcanzado na reunión do luns”, dijo.
“Saímos cun acordo de mínimos, con compromisos e cun prazo para avanzar. O que reclamamos é que se dea oportunidade a cumprir o que acababamos de acordar”, comentó Piñeiro, que pide disculpas a la plantilla en cuanto a los atrasos, pero alude a la situación municipal de falta de recursos.
"Unha persecución"
Diana Piñeiro considera que la actitud de determinados sectores responde a una intención de desgaste político. “Cando se coñecen as dificultades do Concello e se impulsan mobilizacións ao día seguinte de acordar uns compromisos, sen dar oportunidade a cumprilos, considero que hai unha persecución política contra a miña persoa e o Goberno que represento”, manifiesta la alcaldesa.
Los trabajadores recuerdan que las manifestaciones también tuvieron lugar cuando gobernaba Unión x Cambre.
















