
Beatriz López y Alfonso García han devuelto la vida a uno de los negocios más emblemáticos de la Costa da Tapia, en O Temple (Cambre). La cervecería Bremen, fundada en 1986 y que llevaba casi dos años sin actividad por la jubilación de sus propietarios (Suso González y Esther Romero), ha reabierto sus puertas con la misma esencia de siempre: la del bar de toda la vida.
"Volvemos con todo igual que tenían Esther y Suso, que son amigos míos desde hace 23 años. Ella se iba a jubilar, él tenía que operarse y acabaron cerrando. Les propuse que lo lleváramos Alfonso y yo, que ya nos conocían y sabían que tenemos experiencia trabajando en hostelería, y encantados. Son muy buena gente y nosotros estamos muy contentos", explica Beatriz López, que subraya que tienen "la misma carta de siempre", con especialidades como el sándwich Bremen -de cuatro pisos-, las hamburguesas o los perritos.
Aventura en hostelería
Aunque López y su pareja llevan muchos años trabajando como camareros, es la primera vez que regentan un negocio propio. "Es toda una aventura, pero por ahora está saliendo todo bien. Antes de abrir Esther me dio unas clases de cómo hacía ella los bocatas, las hamburguesas... y tenemos a sus mismos proveedores, es el mismo producto de siempre", indica la hostelera.
El local, en la esquina de la Tapia con la calle Teresa Herrera, es uno de los más antiguos de la zona, con una clientela fiel que se ha alegrado de verlo de nuevo funcionando y que el día de la inauguración, hace menos de un mes, abarrotó las instalaciones. Además, Beatriz López y Alfonso García se muestran agradecidos de la acogida entre los negocios cercanos –justo enfrente al bar Bremen también ha reabierto una pizzería– y señalan que "que O Temple tenga vida beneficia a todos".
Clientela fiel
Cierran los martes y los domingos, pero la afluencia el resto de la semana es "impresionante". "No viene solo gente de aquí, sino también de Cambre, Culleredo, A Coruña... El Bremen tenía muchos fans y ahora siguen viniendo", asegura López, que comenta que ahora también tendrán callos los sábados.
Con una incursión temporal en la ciudad de A Coruña –el Bremen tuvo un segundo local en la Ronda de Outeiro–, la hamburguesería se hizo fuerte en la Costa da Tapia por su concepto familiar, donde los partidos de fútbol, las cañas y los bocadillos calientes eran protagonistas, con un capítulo especial para las noches en que el Depor jugaba Champions.
Con ellos el concepto 'hamburguesa de toda la vida' resurge en O Temple: "Mi hijo me dijo: hazlas como las hacía Esther, que las que hay ahora por ahí son muy futuristas y algo artificiales. Y en ello estamos", concluye la nueva copropietaria del Bremen.















