La corporación cambresa pone en cuestión los procedimientos de los habilitados nacionales
Un expediente de la interventora principal y dos de su sustituta abren un agrio debate entre la alcaldesa y UxC

La labor que realizan los habilitados nacionales en el Ayuntamiento de Cambre volvió ayer a ser objeto de un agrio debate en la sesión plenaria. Incluso se llegaron a poner en cuestión los procedimientos de la interventora que sustituyó en el cargo a la principal; por cierto, presente ya en la sesión.
La contienda dialéctica empezó escasamente iniciado el pleno, cuando el Gobierno local propuso un reconocimiento extrajudicial de crédito (REC) por valor de casi 42.000 euros. El portavoz de Hacienda de UxC, Daniel Mallo, se interesó por la aportación de dos expedientes de Intervención a su entender contradictorios. La respuesta de la alcaldesa, Diana Piñeiro, solo sirvió para incrementar las dudas ya que vinculó la paradoja con “la falta de formación” en la cuestión de la interventora que sustituyó a la principal.
“En su primer informe nos dijo que no era preciso llevar el REC a pleno, después que sí. Al final optamos por traerlo como se nos indicó por parte de la interventora titular”, dijo la regidora para defender la elevación a pleno de la propuesta.
Mallo, en su turno de réplica, se preguntó entonces si cabía la posibilidad de que los concejales pudiesen ser acusados de prevaricación al haber votado iniciativas con informes favorables de la anterior interventora cuya labor estaba siendo cuestionada.
Sin embargo, a pesar de todas las objeciones el REC salió adelante ya que de lo contrario el Ayuntamiento se quedaría sin seguro de cobertura de daños.
Mejora del paseo del Mero
La propuesta que no recibió el respaldo de la corporación fue la del equipo de gobierno de suscribir un convenio con Augas de Galicia para acometer una actuación integral de mejora del paseo fluvial del río Mero, por valor de 870.000 euros.
La iniciativa permitiría, según la mandataria local, actuar sobre uno de los espacios naturales más utilizados por los vecinos de Cambre mediante la renovación y el acondicionamiento de los distintos elementos de la infraestructura, incluyendo pasarelas y elementos estructurales.
Grupos municipales como el PSOE y el BNG coincidieron en rechazar la propuesta afirmando que se trataba de un “regalo envenenado” de la Xunta ya que de aceptarla supondría que Cambre se haría cargo del mantenimiento perpetuo del paseo












