
Con más de un millar de raciones vendidas y un eslogan que es toda una declaración de intenciones: ‘A última, e marchamos’. Así se celebró la Festa dos Callos de Cambre, una de las citas más destacadas de cuantas se organizan en invierno en el área metropolitana de A Coruña.
Con las temperaturas en descenso pero con mucho ánimo y entusiasmo para celebrar en la calle, cientos de vecinos se desplazaron hasta la carpa instalada en el centro del municipio para comer y disfrutar con las actuaciones musicales convirtiendo casi cualquier rincón del entorno en mesa improvisada para compartir callos, servidos en 'cuncas' de cerámica de Buño, y también amistad, de la mano de una comisión saliente que se despidió enseñando cómo organizar a la que entrante, desde media mañana, cuando comenzó la animación de calle, hasta la verbena, sin olvidar la sesión vermú, la sobremesa y un animado 'serán'.









