
El Carnaval, una de las fiestas favoritas en Cambre, está llamando a la puerta, aunque si se echa un ojo a las calles y glorietas de la localidad podría pensarse que todavía es Navidad. Renos, guirnaldas y bolas luminosas siguen colocadas, a pesar de que el pliego de condiciones del contrato del alumbrado navideño exigía otra cosa a la empresa concesionaria.
Concretamente, en el documento se puede leer que “el desmontaje de la instalación se realizará por fases desde el día 7 de enero de 2026 y deberá estar totalmente terminado el 31 de enero de 2026”. Respecto a su puesta en funcionamiento, el Ayuntamiento tuvo que pedir una prórroga, ya que se exigía tener las luces encendidas el 5 de diciembre pero el contrato se formalizó el día anterior y era materialmente imposible tener todo listo en 24 horas. Así, la ornamentación se encendió finalmente el 13 de diciembre.

Una decoración esperada
A pesar de esto, la decoración navideña fue muy bien acogida entre los vecinos cambreses, ya que en los últimos años se había tenido que prescindir de ella por los problemas administrativos que sufre el Ayuntamiento y en 2023, por ejemplo, fue la Asociación de Empresarios del Polígono del Espíritu Santo quien financió 35 arcos con motivos navideños a lo largo de todo el término municipal, con el objetivo de dinamizar el comercio y la hostelería locales durante las fiestas.
La empresa adjudicataria del alumbrado esta pasada Navidad en Cambre fue Tecmodeco SL, de Vilagarcía de Arousa, que presentó una de las dos ofertas que recibió el Ejecutivo local, y el importe total del servicio fueron 80.003,88 euros (IVA incluido), indica el pliego.
Ahora, los vecinos esperan que pronto se empiecen a retirar elementos que en algunos casos suponen un riesgo para los viandantes. Es el caso de unas luces en la calle Padre Feijoo (O Temple) que las fuertes rachas de viento de las últimas borrascas han dejado a punto de caer.











