La Guardia Civil ha intervenido en las últimas horas para retirar y neutralizar dos artefactos explosivos de la Guerra Civil localizados en los municipios coruñeses de Bergondo y Padrón, en dos actuaciones independientes.
El hallazgo más delicado se produjo en Bergondo, después de que un ciudadano alertase al Centro Operativo de Servicios (COS) de la Comandancia de A Coruña de la presencia de un objeto sospechoso. Una patrulla del Puesto de Sada se desplazó hasta el lugar y comprobó que se trataba de una granada de mortero de 60 milímetros, modelo Lafitte 1926, de fabricación francesa.
El artefacto tenía el cartucho propulsor perforado, pero conservaba la espoleta instalada. Los especialistas del Grupo de Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (GEDEX) confirmaron que la munición mantenía intactas sus propiedades explosivas.
Además, la granada había sido localizada sobre un contenedor de residuos urbanos, circunstancia que incrementaba el riesgo para los ciudadanos y para los trabajadores encargados de la recogida de basura, debido a la posibilidad de que la manipulación, los golpes o las fricciones durante la descarga pudieran provocar una reacción.
Los especialistas retiraron el artefacto siguiendo los protocolos de seguridad y lo trasladaron hasta una cantera habilitada, donde procedieron a su destrucción mediante una voladura controlada.
Un proyectil anticarro en una vivienda de Padrón
De forma paralela, la Guardia Civil recibió otro aviso por la presencia de material militar en el interior de una vivienda situada en el lugar de Quintas, en Padrón.
Hasta el domicilio se desplazaron efectivos del GEDEX, que identificaron el objeto como un proyectil de artillería de 37 milímetros con vaina de latón, correspondiente a munición anticarro utilizada durante la Guerra Civil.
Los especialistas retiraron el proyectil de la finca y lo trasladaron para su posterior neutralización en un emplazamiento habilitado.
La Guardia Civil recuerda que la munición antigua puede conservar su capacidad explosiva incluso después de décadas. Por ello, ante el hallazgo de un posible artefacto explosivo, recomienda no tocarlo ni manipularlo, no trasladarlo y nunca depositarlo en contenedores de basura u otros espacios públicos.
También aconseja recordar o señalizar, sin aproximarse al objeto, el lugar exacto donde ha sido localizado y avisar inmediatamente a los servicios de emergencia a través del teléfono 062, para que sean los especialistas quienes determinen cómo actuar y procedan a su neutralización de forma segura.













