El tramo urbano de Cortiñán de la vía que enlaza con Montellos pasa a ser de dirección única

El tramo urbano de Cortiñán de la vía DP-0105, que enlaza este núcleo bergondés con el brigantino de Montellos, será de dirección única. Los poco más de doscientos metros que separan la N-VI del puente del ferrocarril dejarán de ser transitados por vehículos en dos sentidos, lo que posibilitará incrementar el espacio destinado para los peatones y residentes de esta densa entidad de población. El Ejecutivo central atiende así una petición formulada en su momento por la Diputación y el equipo de gobierno, presidido por Alejandra Pérez Máquez, al proyecto de construcción de una senda que en su momento enlazará Cortiñán con la parroquia de Guísamo, para que los viandantes realicen sus desplazamientos de manera más segura. Cabe indicar que las obras para llevar a cabo esta iniciativa se retomaron la pasada semana después de que unos trámites burocráticos obligasen a paralizar los trabajos durante días.
Esta reforma se incluye en una iniciativa más amplia que fue presentada en febrero de 2023 por la anterior subdelegada del Gobierno, María Rivas, y que afecta en esencia a un tramo de la N-VI, el comprendido entre los kilómetros 576,2 y 577,5. Las actuaciones que se llevarán a cabo son: limitación de la velocidad a 50 kilómetros por hora; ejecución de intersecciones canalizadas tipo glorieta en los kilómetros 576,4 y 577,3, para así templar el tráfico en ambos sentidos; instalación de una mediana física entre ambos sentidos dotada de barrera rígida; supresión de los carriles centrales de espera y de ciertas vías de servicios; adecuación de las intersecciones a la nueva configuración; construcción de espacio multiplataforma para aceras y estacionamiento; disposición de pasos de peatones y reubicación de paradas de autobús; construcción de una senda peatonal en la margen derecha (sentido Madrid) de la N-VI; rehabilitación del firme; reposición de drenaje, iluminación y propiedades privadas, y reposición y adecuación de señalización, balizamiento y defensas. El presupuesto inicial se establecía en 1,3 millones de euros.
Tres objetivos
Cabe indicar que María Rivas destacaba que estas obras persiguen tres objetivos fundamentales que son “humanizar la zona, moderar la velocidad y aumentar la seguridad de los peatones en un tramo por el que diariamente pasan más de 5.000 vehículos”.
La exsubdelegada señalaba que, con este proyecto, “se salda una deuda histórica con Bergondo, tanto en materia de seguridad vial como de calidad de vida”. “El Gobierno pondrá fin a uno de los puntos negros del municipio como es la travesía de Cortiñán y que además, ha sido una de las principales demandas del municipio en la última década”, apostillaba.








