
La fase inicial de las obras de reforma de la travesía de Arteixo comenzará en la primera quincena de marzo, asegura el Ayuntamiento, que realizará varias demoliciones para mejorar el tráfico en la vía. Es el caso de cinco inmuebles abandonados en el cruce de esta carretera con la avenida de Santo Estevo de Morás, que se derribarán porque dificultan el paso de los vehículos pesados que operan en el parque industrial cercano.
El proyecto de urbanización de esta travesía se divide en tres etapas y empezará con actuaciones desde la rotonda de Sabón hasta el cruce de las calles Reconquista e Independencia. Según el Ayuntamiento, este es el “tramo más necesitado de toda la travesía” –1,8 kilómetros de los 3,3 totales de la vía–.
Cerca de 2.600 vecinos
El Ejecutivo local explica que esta es “una de las zonas con mayor desarrollo del municipio” y calcula que en ella viven cerca 2.600 vecinos. El proyecto incluye la creación de nuevos aparcamientos, zonas de descanso para los peatones y la regulación del tráfico a través de la construcción de varias glorietas.
Por otra parte, se arreglarán tramos inconexos en las aceras, las cuales también se anchearán, y se renovarán los firmes y la señalización, además de incorporar luces LED. El presupuesto del plan asciende a 3,6 millones de euros.
El Ayuntamiento afirma que en dos semanas, aproximadamente, se pondrán en marcha estas actuaciones, que implicarán derribos de casas ruinosas en el entorno de O Alto de Arteixo. Concretamente, existen cinco edificaciones que hacen demasiado estrecho el cruce de la travesía con la DP-0512 en dirección Morás.











