Así es el ‘otro’ San Xoán: ritos, verbenas, creencias y tradiciones que aún resisten en As Mariñas

La 'Noite de San Xoán’ es una de las celebraciones más arraigadas en Galicia, con una especial relevancia en A Coruña y en todo su entorno, donde miles de almas se reúnen cada año alrededor de las hogueras para abrazar una nueva estación, como volverán a hacer mañana, día 23.
Sin embargo, más allá del imperante carácter ‘trouleiro’ actual, existe un importante componente de creencias y rituales vinculados al antiguo solsticio de verano que se conserva casi intacto, transmitido de abuelos a nietos en casi cada aldea de Galicia.
Así, el San Xoán se celebró estos días en más de media docena de municipios de las comarcas de A Coruña y Betanzos, manteniendo viva una tradición que combina elementos cristianos con costumbres de origen mucho más antiguo: Chamín y Morás (Arteixo), Anceis (Cambre), Folgoso (Abegondo) u Ouces (Bergondo), en el área más cercana a la ciudad coruñesa, y Vilamourel (Paderne), Cuiña y Rodeiro (Oza Cesuras), en las inmediaciones de Betanzos.
En el caso de As Mariñas, el San Xoán está marcado por diversas romerías dedicadas a ‘El Bautista’, que aparece estrechamente relacionado con el agua, las cosechas y la naturaleza, y entre las más singulares destaca el San Xoán da Rosa de Bendrade, en Oza Cesuras.
Allí acuden cada 24 de junio cientos de devotos, para beber en un manantial cercano y realizar un ritual consistente en mojar un pañuelo y pasarlo por la cara o por cualquier zona del cuerpo afectada antes de colgarlo en las zarzas al atribuir a este agua alguna capacidad curativa, especialmente contra el llamado “mal da rosa” o males cutáneos similares, con lo que el atractivo lo tiene el agua, más que el San Xoán.
También en Oza Cesuras se celebra el San Xoán de Medela. El monte de su mismo nombre, está asociado a la conservación de las cosechas y, especialmente, a la defensa frente a las tormentas, o al menos esas son las cualidades que le señalan en la comarca de Betanzos.
Además, la tradición oral conserva el mito del ‘tronante’, un ser sobrenatural capaz de desatar truenos y tempestades al que los vecinos acabarían derrotando por la intercesión de un sacerdote enterrado en las inmediaciones de la ermita de Medela.
Otra celebración destacada es el San Xoán de Sarandós, en Abegondo. Allí, como en Ouces, donde este domingo sirvieron fideuá, bailaron y celebraron una fiesta infantil, desde el viernes se organizaron churrascadas, tardeos, verbenas y sesiones vermú, pero la tradición indica que, durante la noche mágica, se tendrá que colocar un ramo de San Xoán
Todos estos ritos, que el investigador Xosé María Veiga recopila en ‘Romarías das Mariñas’, muestran cómo San Xoán se impuso a los antiguos ceremoniales relacionadas con el solsticio de verano, pero el fuego, el agua, las hierbas medicinales y los rituales siguen siendo esenciales para reivindicar la cultura e identidad de Galicia. Una tierra en la que la noche de San Xoán es mucho más que una fiesta: es una manifestación de la memoria colectiva y de la relación histórica de la comunidad con la naturaleza que se expresa, sobre todo, a través de las multitudinarias hogueras de A Coruña, pero también a través de las romerías más singulares de As Mariñas














