
La intensa lluvia de este domingo no fue impedimento para aquellos que quisieron disfrutar de una jornada de gastronomía, música y tradición en diferentes localidades del área metropolitana coruñesa. Así, Carral clausuró la XXII Festa do Pan; Arteixo celebró el XXXVIII Día da Muiñeira –organizado por Xiradela– y contó también con una quedada de coches clásicos en el museo MAHI de Sabón; Miño acogió una andaina contra el cáncer, Betanzos el mercado Brota do Norte y Cesuras bailó sin parar en su Festa das Flores.
Los talleres de elaboración de pan y el bocadillo ‘cardiosaludable’ triunfaron en Carral, localidad que visitaron la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, y el presidente de la Diputación, Valentín González Formoso, que destacaron la trayectoria y arraigo del evento. “Hai que gabar o traballo das familias panadeiras, que conseguiron converter o seu produto nun símbolo recoñecido en toda Galicia”, dijo Formoso.

El Campo da Festa de Arteixo se llenó para el Día da Muiñeira, que cada año organiza la asociación Xiradela y que en esta edición interpretó la ‘Muiñeira de Santaia de Moar’. La cita pone en valor este estilo de baile tradicional y congrega a bailadores de múltiples localidades. En concreto, fueron unas 200 personas las que bailaron a la vez esta pieza –colegio Franciscanas (A Coruña), Garrulaxe Cecebre (Cambre), Nemeth (Carballo), Santa María de Torás (A Laracha), Queiroa (Sada), Trubisquiña (Vimianzo), Azougue (Betanzos), A Marola (Oleiros) y Xiradela–.
“O noso folclore está moi vivo e as novas xeracións, grandes protagonistas do día, son a proba”, apunta Uxía Verdía, presidenta de Xiradela.

La comisión de fiestas de Cesuras organizó una comida popular con música de Lydia Sueiro y el antiguo matadero de Betanzos fue escenario del mercado de artesanía Brota do Norte. Miño aportó su granito de arena en la lucha contra el cáncer con una andaina.













