
Con el 19 de marzo, Día del Padre, a la vuelta de la esquina, los modelos de familia que se alejan de lo estandarizado como ‘tradicional’ reclaman educar a los más pequeños sin prejuicios, transmitiendo el respeto por todo tipo de uniones y de hogares, sea cual sea el número o género de los progenitores.
Almudena Puente y Chus Labrador viven en A Barcala (Cambre) y son madres desde 2022 de dos niños gemelos, Bruno y Xoel, los cuales tienen “completamente normalizado lo de tener dos madres”. “El otro día en el coche Bruno preguntó por qué tenía dos mamás. Le dijimos que las familias son todas válidas, que están compuestas de muchas formas: dos mamás, dos papás, mamá y papá, uno solo, otras que no tienen papás y viven con sus abuelos... Ellos lo ven con normalidad, para ellos simplemente somos mamá y mami”, explica Chus Labrador.
Sobre si su situación familiar les ha generado algún tipo de malentendido o mal trago en su vida cotidiana, la pareja comenta que “la mentalidad de los adultos está cambiando”: “Los niños no tienen prejuicios, no le dan importancia a estas cosas, pero si desde casa les dicen ‘ay, mira, tienen dos madres’, pues se quedarán pensando en eso, y si ya les dicen que una familia normal tiene que tener un papá y una mamá pues ellos trasladarán eso en su vida diaria. Son los adultos los que encasillan”.
A pesar de todo, han tenido algunas trabas a su alrededor para formar su familia. “El asunto de ‘a estos niños les falta una figura paterna’ todavía está latente, incluso ya cuando dijimos que queríamos ser madres hubo familiares que nos dijeron que cómo iba a ser eso de criarlos dos mujeres, que se necesitaba un hombre en casa”, rememora Almudena Puente.
El camino no ha sido fácil, dicen, pero ha valido la pena. “Ser madres era lo que realmente queríamos y estamos muy contentas de haber formado esta familia. Aunque cuando nos dijeron que iban a ser dos nos echamos un poco a temblar (risas), ha compensado y mucho”, indica Labrador, quien añade que en su casa no se celebra ni el Día del Padre ni el Día de la Madre.
“Ahora en las escuelas está más extendido celebrar el Día de la Familia, pero no tendríamos ningún inconveniente en que se conmemorasen todos ellos. Si en el colegio quisieran preparar un dibujo para regalar a los padres, a mí no me molestaría. Mis hijos traerían los dibujos para nosotras, ¿y qué más da?”, apuntan las cambresas.
Concluyen indicando que sus hijos nunca conocerán a su padre, “porque nunca se puede saber quién fue el donante”, pero sí que conocerán su historia: “En cuanto tengan uso de razón les explicaremos todo”, manifiesta el matrimonio.










