Mans que Crean, el proyecto cambrés que teje redes para combatir la soledad
Mayores y niños se unen para dar una segunda vida a la ropa o aprender técnicas de costura y bordado, con el fin de transmitir conocimientos y proporcionar compañía a quienes lo necesitan

Los segundos y cuartos viernes de cada mes, el aula de costura de A Barcala –ubicada en los locales municipales junto al parque infantil oeste– se llena de pequeños y mayores que, ‘armados’ con hilo, lana y agujas, dan una segunda vida a su ropa o crean nuevos artículos a partir de desechos textiles. Los novatos aprenden de las más veteranas técnicas de bordado o calceta y, a cambio, ayudan a combatir la soledad de muchas personas mayores.
“Tenemos dos niños de unos 10-12 años entusiasmados con la actividad, flipamos con ellos. A veces traen amigos y hacen sus propios proyectos: el otro día una niña se hizo una bolsa con una camiseta a la que le tenía cariño, y otro día una falda para una muñeca. Se trata de que gente de todas las edades comparta tiempo y conocimientos”, cuenta María Aneiros, presidenta de Voluntariado Cambre.
Habilidades para todos
Las edades del grupo van desde los 10 a los 75 años, aproximadamente, y aunque las labores siempre fueron asociadas al público femenino, Aneiros asegura que “eso está cambiando”. “Los niños también están aprendiendo a subir los bajos de un pantalón o a transformar ropa vieja en cosas útiles. Eso son habilidades que nos sirven a todos, no solo a las mujeres”, comenta la presidenta de la asociación.
Buscan fomentar la reutilización y la economía circular, “y no gastar tanto”, además de ayudar a los participantes a que puedan elaborar sus propios complementos totalmente personalizados.
“La gente mayor se siente útil con este proyecto. El otro día una chica trajo una máquina de coser que le habían regalado y no sabía utilizar, otro día un niño trajo a su abuela porque creyó que lo iba a pasar muy bien... No tengo dudas de que Mans que Crean mejora el ánimo de todos los que acudimos”, manifiesta Aneiros, quien apunta que la actividad continuará, si tiene éxito, también después del verano.
Voluntariado Cambre tiene pendiente, también, realizar una jornada de calceta al aire libre y un taller para elaborar un árbol de Navidad de crochet como el que lucieron en su local en O Temple el pasado diciembre.








