Las olas de calor llegan antes a España: seis en junio desde 2015
La ministra Aagesen pide “precaución” a la población ante los efectos de la situación actual, con el mercurio disparado

En el último medio siglo, España ha registrado un total de doce olas de calor en junio, de las que seis se han producido desde 2015, una evidencia de que estos episodios aparecen ahora a comienzos del verano con mayor frecuencia que en décadas anteriores, explicó Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Del Campo señaló que las olas de calor en España han experimentado, no solo en junio sino a lo largo del verano, un incremento en “frecuencia, intensidad y duración”, en un contexto marcado por el cambio climático antropogénico y por un calentamiento cada vez más acusado de los meses estivales.
De hecho, recordó que este año se registraron ya en mayo temperaturas “extremadamente altas, de pleno verano”, sin haber finalizado la primavera, con más de 37 grados en Santander o una noche en la que no se bajó de 24,5 grados en San Sebastián.
Según el portavoz, se estima que las olas de calor han incrementado su duración unos tres días por década, mientras que su intensidad ha aumentado unas tres décimas de grado por década y, aunque pueda parecer poco, “cuando hablamos de temperaturas extremas se nota mucho y la adversidad es mayor”.
Explicó que España, en su conjunto, y tomando como referencia las temperaturas medias anuales, se ha calentado alrededor de 1,8 grados desde los años 60 del siglo XX.
Sin embargo, el verano, la estación en la que la adversidad del calor es mayor, es la que más se ha calentado, con un aumento de prácticamente dos grados desde entonces.
Este calentamiento se traduce en mayor frecuencia, duración e intensidad de las olas de calor: “El verano pasado España estuvo uno de cada tres días bajo una situación de ola de calor, lo que significa que uno de cada tres días del verano de 2025 registró temperaturas extremas”.
El portavoz subrayó que el cambio climático antropogénico “ya está dando lugar a una adversidad mayor de las altas temperaturas en España”, al provocar un calentamiento tanto de la atmósfera como de los mares y océanos que rodean el país, lo que se traduce en temperaturas más altas en general.
Cambio de patrones
En este punto, apuntó que probablemente se esté produciendo un cambio de los patrones atmosféricos que influyen en el tiempo en España, con una mayor frecuencia de aquellos que favorecen las olas de calor como las grandes dorsales anticiclónicas persistentes.
Estas provocan un calentamiento de la superficie e “impiden que el calor pueda escapar durante varios días, hasta traducirse finalmente en episodios de ola de calor”.
Del Campo incidió en que España debe “adaptarse” ya a esta nueva realidad, veranos más largos e intensos y condiciones de temporada estival que aparecen en el curso escolar, cuando la actividad aún es plena y todavía no han llegado las vacaciones.
De cara a las próximas décadas, advirtió de que las temperaturas seguirán subiendo y de que los veranos serán más cálidos hasta mediados de siglo, con independencia de las acciones de mitigación a escala global.
Extremar las precauciones
Por su parte, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, pidió a la población extremar las precauciones ante los efectos de la primera ola de calor del verano que afecta a gran parte de la Península.
“El mensaje que me gustaría transmitir es de precaución. Precaución a toda la población, precaución respecto a este calor, que tomen las medidas adecuadas para protegerse ante estas temperaturas extremas”, declaró la ministra.
El norte –apuntó– está siendo una de las zonas más afectadas, con temperaturas de entre 40 y 44 grados en puntos de País Vasco y Cantabria.
“Esta ola de calor está afectando a gran parte del territorio nacional con temperaturas extremadamente altas que afectan tanto a la salud de los más vulnerables como a los más expuestos”, subrayó.
Además de advertir de los efectos del calor, Aagesen pidió precaución asimismo por los incendios que se puedan desatar como resultado de estas altas temperaturas, después de que el fuego dejara el año pasado 350.000 hectáreas calcinadas.
Según las previsiones, se espera que esta ola de calor finalice hoy y que las temperaturas comiencen a descender a partir de mañana. “Seguiremos muy pendientes, dando información constante y también atención a la información de la Aemet”, concluyó Aagesen.
Avisos para este miércoles
Catorce comunidades autónomas estarán este miércoles en aviso por altas temperaturas, según la Aemet.
De entre ellas, País Vasco estará en aviso rojo (peligro extraordinario); y Baleares y Galicia, amarillo. El resto se encontrarán en nivel naranja (peligro importante).
Además, Galicia tendrá aviso por tormentas, en este caso, en Lugo. La Aemet espera un cambio con la entrada de una masa de aire atlántica por el oeste que inicie el fin de la ola de calor.
Aún así, su previsión es que predominen los cielos despejados y nubes altas y haya nubes bajas matinales en los litorales del noroeste y de Tarragona.
La xunta de Galicia recalca que las recomendaciones son más importantes tras los días álgidos
La Xunta instó a seguir “con mayor intensidad” las recomendaciones para protegerse de la ola de calor, que ganan importancia tras varios días consecutivos con temperaturas elevadas.
“Esta semana llevamos ya cuatro días de episodios de calor, entonces las personas estamos con una carga en nuestro cuerpo muy elevada de calor”, advirtió la jefa del Servicio de Salud Ambiental de la Consellería de Sanidade, Silvia Suárez Luque, quien explicó que la continuidad de días con altas temperaturas hace que el cuerpo “responda peor”, por lo que es aún más relevante hacer caso de las recomendaciones.
Entre los consejos están la hidratación constante, evitar las bebidas calientes y las comidas copiosas, consumir verduras y frutas, emplear ropa con tejidos naturales, usar protección como sombreros, gafas de sol y crema o permanecer en espacios ventilados.











