El Gobierno da luz verde al proyecto de ley para regular el buen uso de la inteligencia artificial
El texto aprobado ayer contempla multas muy importantes, de hasta 35 millones de euros

El Gobierno aprobó este martesel proyecto de ley para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial (IA), un texto que ajusta la legislación española a la europea y que fija multas millonarias (de hasta 35 millones de euros), trata de atajar los contenidos ‘ultrafalsos’ (‘deepfakes’) –como los desnudos generados por asistentes virtuales–, y determina qué técnicas y sistemas están expresamente prohibidos.
El Consejo de Ministros dio luz verde al proyecto de ley, que comenzará ahora su tramitación parlamentaria, un texto que va a dotar a España de un instrumento que asegurará la supervisión humana para todos aquellos sistemas considerados de alto riesgo porque podrían afectar a los derechos fundamentales de las personas.
El documento tiene como objetivo adaptar la normativa española a la europea
El texto fija los sistemas o las prácticas que están prohibidas, como el uso de técnicas subliminales para manipular decisiones sin consentimiento, explotar vulnerabilidades relacionadas con la edad o la situación socioeconómica de las personas (menores, mayores o discapacitadas), la clasificación biométrica por raza u orientación política o religiosa, o la puntuación de individuos basándose en comportamientos sociales o rasgos personales para, por ejemplo, denegar subvenciones o préstamos.
El ministro para la Transformación Digital, Óscar López, subrayó que España está demostrando “un ejemplo sobresaliente” en el despliegue y la adopción de la IA y citó la localización de dos fábricas de IA de la UE, un proyecto de gigafactoría, varias empresas punteras en el sector, entre ellas Multiverse Computing o la existencia ya de un modelo de IA en español (Alia), y aseveró que el país “abandera” la apuesta para que esta tecnología sea “ética y confiable”.
Innovación y derechos
López defendió, frente a los “tecnoligarcas” que están en contra de cualquier tipo de regulación, la posibilidad de compatibilizar la innovación y la competitividad con los derechos, y se mostró convencido de que la ley responde a la inquietud de los españoles, ya que casi el 80% de la población pide más protección de los derechos digitales.
La nueva ley es “garantista y humanista”, manifestó el ministro, quien alineó los objetivos del texto con los fijados por el papa León XIV en su encíclica, y situó a España como uno de los líderes mundiales (el séptimo, dijo) en el desarrollo y el progreso de la IA, pero como “el más avanzado” del planeta en el caso de una tecnología “confiable”.
La ley fija responsabilidades a los responsables de IA que utilicen sistemas prohibidos en Europa, impone la supervisión humana en casos que puedan afectar a derechos fundamentales, promueve la transparencia algorítmica e incluye medidas específicas de protección a los menores, y atribuye competencias de supervisión a la Agencia de Supervisión de Inteligencia Artificial (Aesia), a la Agencia Española de Protección de Datos, al Consejo General del Poder Judicial, al Banco de España o a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
Modificaciones
El texto incluye ya las modificaciones al Reglamento Europeo que se incorporaron recientemente, y entre ellas la prohibición de sistemas de IA que generen ‘deepfakes’ sexuales, tras la polémica generada por los desnudos de mujeres creados por Grok, el asistente virtual de X.
Las infracciones se clasificarán en leves, graves y muy graves, y las sanciones podrán alcanzar hasta los 35 millones de euros o el 7% del volumen de negocio anual de una empresa en los casos más graves; y serán de 500.000 euros –o el 0,5% del volumen de negocio– en de las más leves.
La ley española incluye detalles que no provienen del Reglamento Europeo de IA, y entre ellas medidas para impulsar el buen uso de estas tecnologías en el sector público, tras las numerosas sugerencias del trámite de audiencia pública.
Así, la norma española introduce la creación de un inventario de sistemas de IA utilizados en procedimientos administrativos; y establece la figura del delegado de IA, que estará encargado de coordinar la aplicación normativa y asesorar en proyectos y contratación pública.










