Las educadoras de cero a tres años se movilizan por toda España y denuncian: “Somos escuelas, no guarderías”
La Xunta cifra el seguimiento de la huelga en un 19%, con varios centros con la “cerradura boicoteada”

Las educadoras de las escuelas infantiles, de cero a tres años, se movilizaron este jueves en toda España en más de 53 concentraciones y con un paro general por el que pidieron dignificar su profesión, para que sea considerada etapa educativa porque “no somos guarderías”.
Las educadoras avisaron de que están en unas condiciones laborales y salariales críticas, ya que se trata de un sector muy fragmentado en el que conviven centros públicos, de gestión autonómica y municipal, con centros privados y con escuelas públicas externalizadas.
Alrededor de 60.000 educadoras de unas 11.000 escuelas, públicas y privadas, reclamaron menos bebés y niños por profesional, la pareja educativa en el aula y unos sueldos que superen el salario mínimo interprofesional.
También que se les equipare con los docentes de la Educación Infantil y puedan tener una jornada lectiva regulada y apoyos en las clases para niños con necesidades educativas específicas.
En la mayoría de las provincias se llevaron a cabo manifestaciones o concentraciones frente a las consejerías de Educación o parlamentos, y sindicatos como CCOO, UGT, CGT y USO convocaron diferentes actos, también ante la patronal estatal Acade, antes de la marea amarilla en la Puerta del Sol, que reunió a 10.000 personas según los convocantes.
En Galicia, la Xunta cifró en un 19% el seguimiento de la huelga en las escuelas públicas dependientes del Ejecutivo gallego y señaló que “un par de centros” aparecieron con la “cerradura boicoteada”. Así lo detallaron fuentes de la Consellería de Política Social.
Las educadoras gallegas se concentraron ante la Xunta para reclamar “condiciones laborales dignas, reconocimiento profesional y una apuesta real por una etapa educativa pública, gratis y de calidad”.
Fuentes de CCOO criticaron los servicios mínimos “abusivos” fijados por Política Social, que establecían que debía haber dos personas de personal de atención directa a los niños que garantizasen la apertura y cierre de los centros.
En las escuelas de dos o más unidades, debía haber una persona a mayores de atención directa por cada una de las unidades en funcionamiento.
A nivel nacional, CCOO estimó que, según lo recogido en los diversos centros y territorios, la media de seguimiento de la huelga estuvo por encima del 75%.











