El príncipe Guillermo no es devoto, pero cree en la Iglesia de Inglaterra
El heredero británico se pronuncia por primera vez sobre su fe días antes de que la nueva arzobispa de Canterbury sea entronizada como primada de la institución religiosa

El príncipe Guillermo, heredero de la Corona británica, despejó dudas sobre su fe cristiana y desveló, a través de una fuente cercana, que no es devoto pero cree en la Iglesia de Inglaterra, está comprometido con ella y la apoyará cuando sea rey.
‘The Sunday Times’ publicó este domingo en exclusiva la opinión del príncipe de Gales sobre la religión días antes de que la nueva arzobispa de Canterbury sea entronizada como primada de la Iglesia de Inglaterra y líder espiritual de la comunidad anglicana.
La posición del príncipe, que será gobernador supremo de la Iglesia de Inglaterra cuando suceda a su padre, Carlos III, se conoce tras años de dudas sobre la religión vinculada a la Corona británica.
Guillermo no es cristiano devoto ni asiste regularmente a misa como su padre y la fallecida reina Isabel II. El heredero respondió así a preguntas sobre su fe. Una fuente cercana a él declaró: “Esta semana es una oportunidad para dejar muy claro, cuando entre en la catedral de Canterbury, cuál es su postura. Para él es fundamental que se aclare (la cuestión de su compromiso con la Iglesia).”
Su opinión es: “Puede que no vaya a la iglesia todos los días, pero creo en ella, quiero apoyarla, y este es un aspecto importante de mi papel actual y del que desempeñe en el futuro, y me lo tomaré muy en serio, a mi manera”. El príncipe, junto a la princesa Catalina, asistirá el miércoles a la investidura de Sarah Mullally como arzobispa de Canterbury, en nombre de su padre.
Uno de sus asesores declaró a ‘The Sunday Times’: “El compromiso del príncipe de Gales con la Iglesia de Inglaterra es más discreto de lo que la gente espera y no siempre se comprende” y agregó que, quienes le conocen, reconocen que su vínculo con la Iglesia y con el sentido del deber que conlleva, es profundo y se basa en algo personal y sincero.
“En una época en la que las instituciones se ven desde una perspectiva social o cultural, él comprende que el papel de la Iglesia va más allá. No solo forma parte del patrimonio nacional, es una expresión viva de fe, arraigada en la oración”, indicó.
“Al contemplar las responsabilidades que algún día asumirá, desea forjar un vínculo sólido y significativo con la Iglesia y su liderazgo, un vínculo que respete la tradición a la vez que conecte con el Reino Unido moderno, y que refleje su convicción de que las instituciones deben seguir siendo relevantes y estar unidas a las personas a las que sirven”, añadió el asesor.
El príncipe comprende, según la fuente, la importancia del cargo que heredará y se compromete a desempeñarlo con “sinceridad, autenticidad y un claro sentido de propósito”.








