Mujeres de diferentes sectores denuncian la discriminación, la brecha salarial o la exclusión femenina
Diversos colectivos y ONG claman por la igualdad de género y destacan que “el 8 de marzo debe ser un punto de inflexión”

Mujeres de diferentes sectores han coincidido en volver a reclamar la importancia de alcanzar la igualdad ante la celebración este 8 de marzo (8-M) del Día Internacional de la Mujer, que ONU Mujeres celebra con el lema “Derechos, justicia y acción para TODAS las mujeres y niñas”.
En este contexto, el Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia (Ceddd) rinde homenaje a las mujeres que forman parte del mundo de la discapacidad: mujeres con discapacidad, cuidadoras, profesionales del ámbito sociosanitario y a todas aquellas que contribuyen a construir una sociedad más justa, más humana y más inclusiva.
El Ceddd señala que el ámbito de la discapacidad y la dependencia es, en gran medida, un espacio sostenido por mujeres mientras que en el ámbito laboral, las mujeres con discapacidad enfrentan una doble discriminación que limita sus oportunidades.
A ello se suma la brecha salarial: las mujeres con discapacidad perciben, de media, 8.710 euros menos al año que los hombres sin discapacidad.
La Fundación Cermi Mujeres denuncia las barreras estructurales que impiden a este grupo ejercer plenamente su derecho a la tutela judicial efectiva.
La Confederación Estatal de Personas Sordas también denuncia la exclusión estructural que enfrenta este colectivo en ámbitos esenciales de sus vidas, y reclama a las administraciones públicas medidas urgentes y concretas que contribuyan al pleno ejercicio de sus derechos.
Diversas organizaciones señalan las barreras que enfrentan las mujeres en situación de vulnerabilidad en su relación con el mercado laboral. Por ello, ven fundamental adoptar una perspectiva interseccional, pues en una misma mujer pueden confluir varias situaciones de vulnerabilidad (como edad, discapacidad, responsabilidades familiares no compartidas o la experiencia de violencia de género), lo que genera efectos acumulativos que intensifican las dificultades de inclusión sociolaboral.
Desde la Plataforma de Mayores y Pensionistas señalan que, según los últimos datos de Eurostat de 2024, en España las mujeres mayores de 65 años perciben una pensión media un 29,2% inferior a la de los hombres, una brecha superior a la media de la UE (24,5%).
Desde la Unión de Asociaciones Familiares reivindican “más feminismo” para hacer frente a las amenazas de retroceso de los derechos de las mujeres y seguir avanzando en igualdad en un contexto de cuestionamiento de la desigualdad, de aumento de los discursos de odio y de negacionismo de las violencias machistas.
Mientras, la Federación de Familias Numerosas pide al Gobierno más reconocimiento a la maternidad y medidas para acabar con las barreras económicas, sociales y laborales que sufren las mujeres por ser madres.
La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores visibiliza la desigualdad estructural de las mujeres en el trabajo autónomo, en línea con Autónomas por la Igualdad, que cuestiona el relato que ensalza la resiliencia de las mujeres autónomas.
La Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias ensalza “el papel estratégico de las mujeres en la gestión y resolución de conflictos”.
La ONG Entreculturas advierte de que este 8-M debe ser “un punto de inflexión” que traduzca los compromisos políticos en decisiones que transformen las condiciones que sostienen la desigualdad.
A nivel global, denuncia que una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual y 132 millones de niñas entre seis y 17 años no asisten a la escuela.
Además, si no cambian las políticas, denuncia que 351 millones de mujeres y niñas podrían continuar en situación de pobreza extrema en 2030.
La UE llega al 8-M con un menor empuje legislativo
La UE llega a este 8-M con algunos avances, como el acceso al aborto seguro o la mayor presencia de mujeres en cargos directivos, pero también con retrocesos, como la menor participación femenina en la toma de decisiones o la pérdida de la perspectiva de género en las instituciones.
Casi dos años después del inicio de la legislatura comunitaria, la UE ha dado prioridad a recoger los frutos de una pasada legislatura productiva en igualdad, y se muestran menos centrada en legislar.
En un balance general, todos los Estados miembro avanzan hacia la igualdad, pero el ritmo es aún lento: serán necesarios 50 años más para lograr la igualdad plena, según el análisis más reciente del Instituto Europeo de la Igualdad de Género.








