Comienza la huelga de médicos de una semana al mes por un Estatuto que regule su profesión
El Sergas cifra la participación en Galicia en el turno de mañana en el 16,8% mientras cae al 3,7 en el de tarde

Los médicos comenzaron este lunes la primera jornada de la nueva huelga contra el Estatuto Marco, convocada una semana al mes hasta junio, y que se desarrolló con un seguimiento desigual según los datos oficiales –que oscilan entre el 4,48 y el 24,74%– y con reproches de los sindicatos por los servicios mínimos.
La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), junto al Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’Mega) son los convocantes del paro indefinido, que se suma a la más de media docena de protestas secundadas en 2025 tras encallar su negociación con el Ministerio de Sanidad.
CESM cifró en un comunicado el seguimiento en un 90% en atención hospitalaria y en un 85% en Atención Primaria (AP), como media entre todas las comunidades. “Estos datos suponen, a juicio de la Confederación, un importante éxito de seguimiento, teniendo en cuenta que se han establecido unos servicios mínimos abusivos que exigen aproximadamente un 75% de efectivos en servicios no esenciales y un 100% en los esenciales”, según el sindicato.
Por ello, prosigue, en algunos casos estos servicios mínimos se han recurrido a la vía judicial, al ser superiores a los establecidos el pasado mes de diciembre. Esta primera semana de huelga se complementa con numerosas concentraciones frente a hospitales y centros de salud, como ayer en Zaragoza, Baleares, Madrid (frente al Hospital Gregorio Marañón), Alicante y Castellón, Murcia, Toledo y San Sebastián.
Los médicos rechazan la propuesta de reforma del Estatuto Marco que regula las condiciones laborales del personal del Sistema Nacional de Salud (SNS), que el Ministerio que dirige Mónica García acordó el pasado 26 de enero con los llamados sindicatos del ámbito, es decir, los generalistas: Satse-FSES, CC.OO., UGT y CSIF.
Los convocantes reclaman un estatuto propio que recoja las particularidades de la profesión médica, independiente del resto del personal, que incluya medidas como una clasificación profesional singular –crear una nueva categoría A1–, una jornada máxima de 35 horas semanales en horario de mañana en días laborables y que todo lo que exceda se considere exceso de jornada, que deberá ser voluntaria y retribuida.
Piden también que las guardias sean voluntarias, una jubilación anticipada voluntaria total o parcial o la prohibición de la movilidad forzosa, entre otras reivindicaciones.
“Esfuerzo decidido”
Este lunes, el presidente andaluz, Juanma Moreno, pidió a la ministra un “esfuerzo decidido para sentarse a negociar hasta que llegue a un acuerdo con los médicos”. También advirtió del “fuerte impacto” en las citas médicas. En redes sociales, Mónica García respondió a Moreno que los salarios, plantillas y jornadas dependen de las comunidades.
Además, le reprochó los “553 millones de euros repartidos por su consejería a empresas privadas como Quirón”. En cualquier caso, la ministra concluyó que “la mano siempre está tendida para el diálogo, para el acuerdo y para mejorar la sanidad andaluza.
Pero no eche balones fuera ni oculte sus prioridades”. También, el presidente de la Junta de Castilla y León y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, reclamó a Sanidad la “retirada inmediata” de la propuesta de modificación del Estatuto Marco y una “negociación real”.
La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, avanzó una próxima reunión con el comité de huelga y con la mesa de la profesión médica.
En este contexto y en medio de varias jornadas festivas por el Carnaval en Galicia, el Servizo Galego de Saúde (Sergas) cifró la participación durante el turno de mañana en el 16,8% en el conjunto de la sanidad gallega, más alta en hospitales (21,1%) que en la AP, donde se quedó en el 5,9%.
En todos ellos, indicó la Xunta, el cumplimiento de los servicios mínimos ha sido total. La participación cayó en la tarde al 3,7%, según los datos del Sergas.
El sindicato O’Mega es el único de los que cuentan con representación en Galicia que suscribe esta convocatoria estatal. Esta organización elevó el paro al 85% en hospitales y al 35% en centros de salud.
La disparidad de cifras se explica por los diferentes métodos de cálculo empleados, que en el caso de la Administración incluyen a los trabajadores prestando servicios mínimos o en días de libranza como no participantes en el paro; algo que los sindicatos rechazan.
El Sergas detalló que, en el conjunto de los siete grandes hospitales urbanos de su titularidad, la participación fue del 2,5% y en los comarcales del 0,8%.
En Primaria, por áreas sanitarias, la de Vigo fue la que mayor nivel de participación alcanzó, con un 11%; frente al 1,4% de A Coruña y Cee, que registró el menor seguimiento.








