Los técnicos no recuperan los mensajes del exjefe de gabinete de Mazón el día de la dana
Cuenca puntualiza que “no” borró “nada”: “Se perdió información en un cambio de portabilidad”

Tres técnicos de la Dirección General de Tecnologías de la Generalitat (Dgtic) no lograron ayer recuperar los mensajes de WhatsApp de José Manuel Cuenca, exjefe de gabinete del expresident de la Generalitat Carlos Mazón, del día de la dana del pasado 29 de octubre de 2024 (29-O).
Cuenca acudió este viernes a los juzgados de Catarroja, por cuarta vez, para entregar la tarjeta SIM de su teléfono con el objeto de insertarla en el terminal que devolvió en su día y acceder a los mensajes del día de la riada. De esta forma, Cuenca cumplió con el requerimiento que le efectuó esta misma semana la jueza de Catarroja que investiga la gestión de la catastrófica dana del 29-O, que dejó 230 víctimas mortales en la provincia de Valencia.
En el procedimiento hay dos investigados: la exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas y su exnúmero dos Emilio Argüeso.
La jueza pidió a Cuenca que entregase, tal y como se ofreció a hacer el pasado lunes en el careo con la exconsellera Salomé Pradas –tercera vez que acudía al juzgado–, la tarjeta SIM de su teléfono.
Así mismo, en la misma providencia, la magistrada requirió a la Dgtic para que aportara el móvil de Cuenca y que, con un técnico de ese departamento, en presencia del testigo, se pudiera llevar a cabo ante la Letrada de la Administración de Justicia (LAJ) el acceso y el cotejo de los mensajes.
Cuenca accedió en esta ocasión con un vehículo por el garaje de los juzgados. La vez anterior, el pasado lunes, lo hizo a pie y terminó siendo insultado e increpado con una pancarta que le dio en la cabeza.
Tras entregar la SIM, los técnicos intentaron recuperar sus mensajes pero estaban todos borrados. Por este motivo, se solicitó que se oficie a la Policía Judicial que lo intenten ellos.
Petición a Meta y WhatsApp
Así mismo, y tras requerirlo Compromís –personado en el procedimiento–, se pedirá como último recurso a Meta y WhatsApp, como empresa, para que aporte información sobre los mensajes.
A esta solicitud accedió previamente Cuenca. A su salida del juzgado, el exjefe de gabinete de Mazón sí lo hizo andando y se paró a atender a los medios de comunicación que esperaban en la puerta.
Indicó que “nunca” borró los mensajes, sino que “se perdió información en un cambio de portabilidad”. Al respecto, el testigo explicó que hizo “lo cualquiera hace con un teléfono de empresa”.
“Cuando abandoné la empresa, restablecí el teléfono y lo entregué tal y como me lo habían dado a mí. Eso es todo lo que hice”, insistió. También dijo que ayer volvió a Catarroja “a colaborar” y, sobre los mensajes borrados con Mazón, solo recuerda que le informó de la situación de Utiel.
Un informe reciente de la Dirección General de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de la Generalitat Valenciana entregado en el juzgado reveló que el terminal devuelto por Cuenca a través del Servicio de Asuntos Generales y Patrimonio de la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Presidencia, un Iphone 14 Pro Max 256GB Space Black, había sido reseteado antes de su entrega a la Dgtic, por lo que todas las aplicaciones o datos que pudieran estar en él estaban borrados.
Petición oficial
La jueza había pedido oficiar a la Dirección General de Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones de la Generalitat Valenciana para que dijera si resultaba factible la recuperación de los mensajes de WhatsApp intercambiados el 29-O entre Cuenca y el expresident de la Generalitat y, en caso de que fuera posible, que no los eliminara.
En la segunda declaración de Cuenca en el juzgado, que tuvo lugar el 12 de diciembre, el exjefe de gabinete negó haber dado algún tipo de instrucción a la exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, de parte de Mazón el día de la dana y aseguró que los mensajes de WhatsApp que la investigada había aportado a la causa estaban “descontextualizados”.
“A mí nadie me encomendó dar órdenes a nadie y menos a la consellera”, declaró Cuenca, al que la jueza le pidió que aportara sus mensajes con Pradas, a lo que él contestó que no podía recuperarlos porque no tenía copia de seguridad en el teléfono.
Insistido por la magistrada sobre este aspecto, el testigo alegó que no iba a aportar su móvil para proteger su intimidad aunque, finalmente, admitió que se preguntara a la Generalitat si se podían recuperar los mensajes con Mazón y, en caso afirmativo, que se le interpelara a él por si daba su consentimiento para recabarlos.
Ante esta declaración y las peticiones de varias acusaciones, la jueza pidió a la Dgtic de la Generalitat Valenciana que informara de la posibilidad de recuperación de los mensajes con el terminal móvil corporativo que tuviera asignado Cuenca el 29-O, aunque la Dgtic reveló que, tras el reseteado, el móvil tenía “la configuración de inicio del fabricante”.







