Los catorce españoles del crucero del brote de hantavirus, entre ellos un gallego, pasan la noche sin síntomas en el hospital

Los 14 pasajeros españoles del buque MV Hondius han pasado la noche tranquilos y sin síntomas en el hospital Gómez Ulla de Madrid en el que se encuentran ingresados desde la tarde del domingo para pasar un periodo de cuarentena en una planta de aislamiento, según ha podido saber EFE.
Los 14 ciudadanos españoles, entre ellos un hombre del municipio gallego de Cariño, llegaron al centro sanitario a las 16:27 horas de este domingo, escoltados por un furgón de la Policía Nacional y varios agentes en motocicleta, y nada más llegar, según lo establecido en el protocolo aprobado por la Comisión de Salud Pública el viernes, se les hizo una prueba PCR, cuyo resultado se conocerá esta tarde, una vez pasadas 24 horas.
Durante el tiempo que se prolongue la cuarentena, que se irá determinando en función de la evolución de la situación, se llevará a cabo una vigilancia activa que incluye el registro de la temperatura dos veces al día para detectar precozmente cualquier síntoma compatible con la infección, y los cruceristas deberán permanecer en habitaciones individuales y sin recibir visitas.
En el caso de que alguno desarrollara síntomas como fiebre, disnea, mialgias o vómitos, será trasladado de inmediato a una habitación de aislamiento con presión negativa. Allí se les practicará una PCR en sangre y en suero, y si resulta negativa pero continúa con síntomas, se le repetirá una prueba 24 horas después.
Si siguen persistiendo los síntomas y no hay otro diagnóstico que sea compatible o que sea razonablemente certero, se repetirá cada 48 horas.
De confirmarse el positivo mediante prueba de laboratorio de la muestra, que analizará el Centro Nacional de Microbiología, el paciente ingresará en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (Uatan) del hospital hasta su recuperación clínica.
Más mascarillas en los pacientes del Gómez Ulla que acuden con cautela a sus citas médicas
Los pacientes del hospital Gómez Ulla de Madrid, donde se encuentran ingresados los 14 pasajeros españoles del buque MV Hondius afectado por un brote de hantavirus, acuden este lunes con normalidad a sus citas médicas, pero también con cautela y provistos de mascarillas: "El recuerdo de la covid está más presente".
Así lo dice a EFE Ana María, de 82 años, que acude a ver a su marido, Luis, ingresado en la planta 15 del hospital, dos por encima de donde se encuentran los 14 españoles: "La proximidad impone, pero mi postura es respeto hacia lo que está pasando. Lo único que podemos hacer es asumirlo".
Ana María cuenta que su marido llegó a estar ingresado por un proceso infeccioso grave en la planta 22, donde se encuentra la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (Uatan) y destinada para el caso de que alguno de los pasajeros españoles dé positivo.
El hijo de Ana María, Luis, elogia la profesionalidad de esa unidad donde ingresó su padre hace unos años hasta conseguir la recuperación clínica.
Otro paciente, Jan, de 35 años, es más crítico con la presencia de los españoles ingresados y recuerda que la situación actual es de "total incertidumbre".
Pilar, auxiliar del hospital Gómez Ulla, se muestra preocupada por la presencia de los españoles ingresados: "El hecho de estar aquí todos los días en movimiento agobia un poco".
No obstante, entiende que todo va a estar controlado: "Confío en el hospital, creo que no habrá ningún problema, pero la tranquilidad es relativa, el recuerdo del covid está ahí".
Marco, militar, afirma estar totalmente tranquilo: "En algún lugar tienen que ingresarlos, y este hospital está muy preparado, lo que pasa es que la gente tiene en la cabeza lo del covid".
A las puertas del hospital, donde se encuentran desde la jornada del domingo cámaras de televisión siguiendo la cobertura de la noticia, Silvia Valcarce, del sindicato de Enfermería Satse en el Gómez Ulla, ha avanzado a los medios que los 14 españoles se encuentran "bien y tranquilos, han pasado buena noche, sin síntomas".
Valcarce ha recordado que el hospital está habituado a este tipo de enfermedades y hay una unidad de aislamiento que se ha activado en otras ocasiones.
Ha comentado que los pacientes están a la espera de los resultados de la PCR, en una planta de hospitalización en habitaciones individuales, y en comunicación permanente con la familia.
Ha añadido que la unidad de aislamiento se activará si dan positivo en las prueba de PCR o empiezan con síntomas, en ese caso habrá médicos específicos para los pacientes.
Además, los pacientes cuentan con atención psicológica para el momento en que la soliciten.
Ha insistido en que el personal está tranquilo, la unidad es de "alto nivel" y el hospital funciona con total normalidad.
Una mujer, entre los cinco franceses que el domingo fueron evacuados del barco HV Hondius desde la isla española de Tenerife a París y que presentó síntomas de hantavirus durante el vuelo de repatriación, ha dado positivo en el test al que se le sometió, reveló este lunes la ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist.
Después de esos primeros síntomas mientras volaba hacia París desde Canarias, el estado de esa mujer "ha empeorado esta noche", explicó la ministra en una entrevista a la emisora France Info, en la que también señaló que se han identificado a 22 franceses como casos contacto que van a estar en aislamiento.
Francia confirmó así este lunes su primer caso positivo de hantavirus relacionado con el brote detectado a bordo del crucero MV Hondius, en el que viajaba esta paciente que forma parte del grupo de cinco pasajeros franceses evacuados el domingo desde el archipiélago canario hacia territorio francés.
La mujer, según las autoridades francesas, comenzó a presentar síntomas durante el vuelo de repatriación, que aterrizó poco antes de las 16:30 horas locales del domingo en el aeropuerto parisino de Le Bourget, y después fue ingresada en un hospital parisino, junto a los otros cuatro franceses repatriados ayer en un vuelo sanitario.
Esas cuatro personas han dado negativo por hantavirus, pero permanecerán "hospitalizadas durante un mínimo de 15 días", declaró la ministra, y añadió que un decreto firmado ayer por el primer ministro, Sébastian Lecornu, permite a las autoridades "endurecer estos periodos de aislamiento".
Entre las personas consideradas contactos estrechos y que también han sido puestas en cuarentena figuran ocho que volaron entre el territorio británico de Santa Elena y Johannesburgo (en el mismo avión que una de las tres personas infectadas con hantavirus en el crucero que han fallecido) y catorce pasajeros de otro vuelo entre Johannesburgo y Ámsterdam, ambos del 25 de abril.
El Gobierno francés celebrará este lunes por la tarde una nueva reunión de seguimiento para evaluar la evolución de la situación sanitaria.
En el encuentro participarán representantes de los ministerios de Sanidad, Interior y Exteriores, así como responsables de la Agencia Regional de Salud de Isla de Francia (región parisiense) y de la Dirección General de Salud.
Sanidad anuncia que la cuarentena se contará a partir del 6 de mayo y se extenderá 42 días
El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha asegurado hoy que la cuarentena para los pasajeros del MV Hondius, donde se desató una epidemia de hantavirus, se contará a partir del día 6 de mayo y se podrá extender hasta 42 días.
Durante una entrevista en TVE, recogida por Europa Press, Javier Padilla ha señalado que esta fecha se ha designado en análisis conjunto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) y el Centro de Control de Alertas y Emergencias Sanitarias de España.
La fijación del 6 de mayo como último día de contactos a partir del cual se establece la cuarentena se ha realizado tras el "análisis pormenorizado de todas las relaciones que había habido dentro del barco". A partir de ahí, ha precisado el secretario de Estado de Sanidad "habría que extender esos 42 días".
En este sentido, ha explicado que la primera semana va a ser "más estricta", durante ella se tendrá el resultado de la primera y la segunda PCR y los 14 españoles afectados no podrán recibir visitas. A partir de ahí, ha dicho, se volverá a reevaluacr la situación y en función de eso irán decidiendo.
No obstante, ha señalado que tienen la voluntad de que la cuarentena no sea vivida como un instrumento que vaya encaminado a "minarles la moral" sino que se trate de una cosa que se pueda llevar a cabo. En este sentido, Javier Padilla ha explicado que irán viendo poco a poco, semana a semana "sin cerrar ninguna puerta", pero tampoco dando por hecho por adelantado que se va a flexibilizar la situación para que puedan hacer la cuarentena en el domicilio. "Vamos a ser prudentes a ese respecto", ha recalcado.
La situación de los españoles, en este momento, según ha explicado Javier Padilla es de normalidad y todo transcurre razonablemente. "Nos manifiestan que estaban bien", ha señalado, más allá de la inquietud de alguno por que se lelvaran su equipaje para desinfectarlo.
No obstante, aún no se conocen los resultados de la primera PCR. Si es negativa, se practicara una segunda. En caso de que alguno de los pacientes presentara síntomas, pasaría de ser un contacto a ser "un caso sospechoso".
En ese momento se le haría una PCR y en función de la evaluación clínica concreta, se le pasaría a las camas de la unidad UATAM de alto aislamiento del hospital Gómez Ulla. A las 24 horas se le realizaría otra PCR y si sigue siendo negativa, las PCR se harían cada 48 horas "hasta que hubiera un diagnóstico alternativo más viable" ya que, ha precisado, puede que alguien empiece con tos o dolor de garganta y "acabe teniendo una faringoamidalitis en vez de que sea una infección por hantivirus".
En cuanto al pasajero norteamericano que el Gobierno de EEUU ha dicho que ha dado positivo en hantavirus, el secretario de Estado de Sanidad ha querido "matizar" la información. Ha explicado que en Cabo Verde se subió al crucero un epidemiólogo del ECDC, que analizó todos los contactos con los afectados y "especialmente" a los que habían tenido un contacto de "muchísimo mayor riesgo con alguno de los casos confirmados".
En ese momento, ha precisado Padilla, el epidemiólogo realizó test a todos ellos y en el caso de un estadounidense el resultado fue "indeterminado", es decir, lo que se llama "positivo débil", que no era concluyente y en la segunda prueba dio negativo. El caso fue evaluado por el epidemiólogo del ECDC y los del Centro de Control de Alertas de Emergencias Sanitarias, considerando que se trataba de un caso negativo porque "además no había manifestado ninguna sintomatología".
Sin embargo, ha precisado que el Gobierno de los EEUU dijo que querían tratarlo como si fuera un caso positivo y ayer enviaron un operativo con un avión que "era casi como si fuera un hospital" y lo llevaron dentro del avión a una unidad especial.
Además, pidieron una barcaza aparte para hacer la evacuación donde también se trasladó al otro caso de un turista americano que se ha calificado como con síntomas leves por el Gobierno de EEUU. Sin embargo, este último tampoco fue considerado como hantavirus por la doctora de Sanidad Exterior que estimó que podía ser compatible con ansiedad o nerviosismo.
Sobre la pasajera francesa que presentó síntomas en el vuelo de evacuación y ha dado positivo en hantavirus, ha señalado que esto puede ocurrir en cualquier momento y no sería extraño que hubiera algún caso dentro de los contactos que habían estado en el barco. Pero ha recalcado que precisamente por eso se han tomado todas las medidas de precaución "justamente para cortar las cadenas de transmisión y así poder evitar que haya casos subsecuentes".
Javier Padilla se ha referido también a la relación con el Gobierno canario y ha precisado que la que ha tenido él con el portavoz del Ejecutivo de las islas, que era la persona designada para las reuniones de seguimiento y para estar en el operativo de evacuación ha sido, con sus "disensos", "razonablemente buena" hasta el sábado por la noche "más allá del ruido que luego existía principalmente a niveles más altos en el espectro político".
De hecho, ha explicado que cuando él se trasladó a Granadilla de Abona, en Tenerife, realizaron una visita conjunta a todo el operativo en el puerto y el aeropuerto, con varias llamadas a lo largo del día. Sin embargo, ha explicado que ayer decidieron "no aparecer", mientras el presidente canario rechazaba que el barco fondease en el Puerto de Granadilla.
A pesar, ha dicho, de que fue el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, quien pidió que el crucero Hondius fondease en lugar de atracar. Algo, ha añadido, con lo que Sanidad estuvo de acuerdo a pesar de que suponía "complicar el operativo y alargarlo" porque implicaba que el desembarque no se hiciera directo a muelles sino utilizar lanchas entre medias.
Para Padilla, las justificaciones de Clavijo para que el barco no fondeara en el puerto son "sorprendentes", ya que alegó "una captura de pantalla" de una pregunta que le hizo a la inteligencia artificial de Google sobre si las ratas eran buenas nadadoras. Espera que éste explique si este argumento fue una "ocurrencia" o hay algo de racionalidad tras este comportamiento.
A este respecto, el secretario de Estado de Sanidad ha señalado que se pidió al Centro de Control de Alertas de Emergencias Sanitarias un informe sobre la capacidad que pudieran tener los roedores infectados de hantivirus en el barco, en caso de que los hubiera, de saltar y nadar 300 metros hasta el muelle, subir y colonizar la isla. "El informe era bastante tajante a ese respecto" ha apostillado, recordando desde el punto de vista científico-técnico era visto como una "posibilidad remota".
Javier Padilla también ha querido agradecer la colaboración de la delegación del gobierno de la Comunidad de Madrid, especialmente del delegado Francisco Martín, que ha sido uno de hacer de puente entre Sanidad y la Comunidad de Madrid y el ayuntamiento para garantizar el traslado de los 14 españoles evacuados del Hondius desde el aeropuerto al hospital Gómez Ulla.
Uno de los centros, según el responsable de Sanidad, "mejor preparados de toda Europa para una circunstancia como la actual" ya que lo que para los ciudadanos parece una situación "de extraordinaria excepcionalidad", para ellos está "notablemente protocolizado".
Además, ha manifestado sus "condolencias" y ha dado el pésame a la familia del guardia civil fallecido ayer de muerte natural, al sufrir un infarto, en el operativo de evacuación.

















