El auto que imputa a Zapatero inquieta a los socios de Sánchez
El Gobierno cierra filas con el expresidente socialista e insiste en que no hay pruebas contra él

Los socios de Gobierno de Sumar y los de investidura como ERC y Podemos mostraron ayer más cautela tras conocer el auto que imputa al expresidente del Ejecutivo José Luis Rodríguez Zapatero, después de que el martes reaccionaran con acusaciones directas de lawfare.
Los primeros pronunciamientos llegaron el martes por la mañana, cuando solo se conocía la imputación de Zapatero por parte de la Audiencia Nacional, que lo acusa de organización criminal, tráfico de influencias y falsedad en la causa sobre supuestos cobros de comisiones ilegales a la compañía aérea Plus Ultra.
Sin tener aun los detalles, la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, dijo que tenía dudas sobre el origen de las acusaciones, apuntando a un posible caso de lawfare. Pero ayer, tras conocer el auto de 85 páginas que imputa al expresidente, dijo que “los jueces tienen que hacer su trabajo” y que quieren que “todo se investigue y queden claros los hechos”, al tiempo que señaló que “imputar a políticos de izquierdas parece que resulta cada vez mucho más fácil”.
Fuentes de Sumar apelaron a la “prudencia” y piden que “se investigue todo lo que se tenga que investigar y que se haga con diligencia e independencia”. “Por desgracia, el uso de la Justicia con claros fines políticos que en los últimos años se ha hecho desde algunas organizaciones y por parte de sectores de la judicatura nos llaman a insistir en la prudencia y en la necesidad de que se investiguen los hechos con diligencia”, añadieron.
Sumar, socio del PSOE en el Gobierno de coalición, no renuncia por lo tanto la posibilidad de que haya lawfare aunque suavizó su discurso y, de hecho, diputados del grupo reconocen que el auto contiene bastantes indicios contra Zapatero.
En declaraciones a los medios, el diputado de Compromís Alberto Ibáñez, de Sumar, dijo que el auto “no huele bien”, y el de IU Enrique Santiago, del mismo grupo, evitó hablar de lawfare y señaló que “si se ha cobrado cantidades por gestiones políticas, eso es un delito”.
También moderó su discurso el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que el martes aseguró que los jueces “están yendo” a por el PSOE y ayer reconoció que el auto está “muy bien escrito”. “Si es verdad es una mierda y si es mentira es una mierda aún mayor”, comentó durante una pregunta al presidente del Gobierno en el pleno del Congreso, donde denunció no obstante una “cacería judicial” contra la izquierda.
La líder de Podemos, Ione Belarra, habló el martes de “guerra sucia judicial” y denunció que “la derecha le tiene muchas ganas” a Zapatero, pero ayer se limitó a decir que el auto “no pinta bien”. Y la diputada de Compromís Águeda Micó, del grupo mixto, mostró ahora sus dudas de que se haya cometido lawfare. La que sigue manteniendo la misma postura es la portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, que ayer volvió a apelar a la prudencia.
Pruebas
Por su parte, el portavoz del PSOE en la Cámara Baja, Patxi López, volvió a pedir que la justicia investigue y que vaya “hasta el final” y se pongan las pruebas “encima de la mesa”. Mientras tanto, López exigió que se respete la presunción de inocencia de Zapatero a quien él, añadió, seguirá “defendiendo hasta que se demuestre lo contrario”.
También el Gobierno cerró filas en torno al expresidente, cuyo legado ovacionaron en el pleno del Congreso ante las duras críticas del PP.
En la sesión de control después de que la Audiencia Nacional imputara por primera vez a un expresidente del Gobierno, los aplausos de la bancada socialista rivalizaron con los de los populares a su líder, Alberto Núñez Feijóo, quien volvió a pedir la dimisión de Sánchez.
“Solo hay que leer el auto para darse cuenta de que sin su Consejo de Ministros, el señor Zapatero no habría podido delinquir”, afirmó, después de que Sánchez dejara claro su apoyo a Zapatero, reivindicara sus dos legislaturas y pidiera respeto para su presunción de inocencia.
El Gobierno reconoce que el auto del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama es serio –Calama no es Peinado, admiten algunas fuentes–, pero subraya que no contiene pruebas, solo indicios. Tras leer el auto, no hablan de lawfare, pero aseguran que están tranquilos.
El vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, destacó este miércoles en Toronto la importancia de la presunción de inocencia mientras que la portavoz del Gobierno, Elma Sáiz, incidió en su confianza en la justicia. También expresó su apoyo a Zapatero el ministro De Exteriores, José Manuel Albares, quien pidió “respeto”.













