Begoña Gómez pide su absolución y reitera que no hay “delito alguno”
Juan Carlos Peinado rechazó a principios de mes las peticiones de archivar la investigación

La defensa de Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, ha solicitado a la Audiencia Provincial de Madrid que, de llegar a juicio con jurado, se la absuelva de los cuatro delitos que le imputa el juez Juan Carlos Peinado, ya que “los hechos expuestos no son constitutivos de delito alguno”.
Se trata del escrito de conclusiones provisionales de cara al posible futuro juicio con jurado popular, en el que el letrado Antonio Camacho recuerda que ha mantenido durante todo el proceso esa postura y por tanto lo procedente sería archivar la causa.
El magistrado Juan Carlos Peinado rechazó a principios de este mes los recursos que pedían archivar la investigación contra Begoña Gómez, su asesora Cristina Álvarez y el empresario Juan Carlos Barrabés e insistió en enviarles a un juicio por jurado, como propuso al finalizar la fase de instrucción el pasado mes de abril.
La Audiencia Provincial tendrá que decidir al respecto. Ahora, en el escrito de conclusiones provisionales protocolario de cara a un futuro juicio, la defensa de Gómez sostiene que no incurrió en los delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de caudales públicos y apropiación indebida, subrayando que la mujer del presidente del Gobierno inició su colaboración con la Universidad Complutense en 2012, “momento en el que su cónyuge, D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón, no ostentaba responsabilidad pública alguna”.
Y solicita que las acusaciones sean condenadas en costas, incluidas las de esta defensa, por haber actuado “con temeridad y mala fe”, al insistir en el proceso pese a la “inexistencia absoluta” de indicios, con el fin de instrumentalizar la causa “como mecanismo de presión y de generación de daño reputacional”.
Tras descartar otras supuestas actividades ilícitas en la Complutense, la defensa de Begoña Gómez también descarta irregularidades relacionadas con el trabajo de la asesora Cristina Álvarez, recordando que todas las esposas de presidentes han contado con esta asistencia e insistiendo en que Álvarez solo remitió de forma ocasional “un número muy limitado de correos para ayudar en momentos puntuales a Dª Begoña”, y todo ello sin “ningún menoscabo de recursos públicos”. Sobre la relación con Juan Carlos Barrabés, que según las acusaciones la ayudó en la cátedra a cambio de que ella firmara cartas a favor de sus proyectos, la defensa explica que el empresario participó en el máster de Begoña Gómez “dando alguna clase” y “no tuvo ninguna intervención ni en la génesis ni en el desarrollo” de la cátedra investigada.











