
El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha negado recibir cualquier cantidad de dinero del reconocido comisionista Víctor de Aldama. "Ya le digo que no y no hay ninguna evidencia en absoluto sobre ello", ha indicado en el Tribunal Supremo este lunes.
Lo ha dicho a preguntas de su abogado, Marino Turiel, en el juicio que se celebra contra él, contra Aldama y contra el exasesor ministerial Koldo García por una trama de mordidas en contratos de mascarillas durante la pandemia.
No ha sido hasta el interrogatorio de su abogado que no se le ha preguntado directamente por los pagos que Aldama aseguró haber hecho tanto a Ábalos como a Koldo García, en concreto de 10.000 euros al menos durante una buena temporada y un total de entre 3,5 y 4 millones de euros.
Cuando ya casi finalizaba la declaración, que ha durado seis horas y media, el letrado de su defensa le ha preguntado: "¿Ha recibido alguna cantidad de Aldama por sí mismo o por una de sus sociedades?".
Antes de negarlo, Ábalos ha querido dejar claro que su relación con el reconocido comisionista fue "siempre indirecta" y ha querido poner sobre la mesa algunos asuntos sobre los que Aldama ha cambiado de versión, según él, como que no había pagado nunca "señoritas" y en su declaración en el juicio confirmó que sí lo había hecho en México.
Sí dijo en el juicio algo "totalmente cierto, que nunca fue amigo mío, que siempre mantuve una cierta distancia y es verdad", ha continuado el exministro, quien a renglón seguido ha señalado que a Aldama le gustaba "alardear" y que llamarle a él "jefe" era "una forma de alardear".
Y cuando ha entrado a responder a la pregunta sobre esos presuntos pagos, Ábalos ha indicado que decir que se le entregó dinero en mano y delante de Koldo García, no solo le parecía "muy grosero", sino que entendía "por qué y para qué se hace".
Durante toda su declaración, el exministro ha puesto en duda la declaración de Aldama, que aportó un relato en el que "todo es genérico" y lanzó "unos cuantos nombres", mientras otros "se protegen".
En cuanto al cobro de comisiones que el comisionista le atribuye, el exministro ha negado tajante que suscribiese con él un contrato de alquiler con opción a compra de un piso en el Paseo de la Castellana en Madrid como garantía del pago de esas mordidas. Un inmueble con el que más bien el empresario le engañó, ha dicho, porque tenía inquilinos y nunca estuvo a su disposición.
"Que se me digan qué comisiones", ha aseverado Ábalos, al tiempo que ha cuestionado el "nivel de sospecha" del fiscal durante su interrogatorio, hasta tal punto que ha tenido "la sensación" de tener que demostrar hipótesis. "¿Por qué vamos a creernos lo que es cierto? ¿Para qué vamos a creernos los datos?", se ha preguntado.
La lealtad, el valor común entre Ábalos y su exasesor
En otro momento del interrogatorio de su abogado, este le ha preguntado si Koldo García tenía "vida propia dentro del ámbito ministerial y si conocía todo lo que hacía su asesor.
"Los dos teníamos vida propia; además tenemos personalidades muy distintas, trayectorias muy distintas y sensibilidades muy distintas. A veces parecía mi sombra y él siempre se afanaba por estar muy encima, y además como tenía ese tamaño.... Pero tenemos pocas cosas en común, quizá lo único la lealtad", ha respondido el exministro y ex secretario de Organización del PSOE.
Ha opinado que quizá algunos se han sentido decepcionados porque él y Koldo García no se hayan "matado, traicionado, inventado cosas para destruirnos. Eso ha producido desazón en alguno, así como que apuntáramos para otros", ha zanjado.
Ábalos ha reconocido que a veces había cosas que no le gustaban de su exasesor y se las reprochaba, pero él las "encajaba". "Él siempre mantuvo ese valor. El factor humano es lo único que te explica que te den protección, te cuiden y velen por ti", ha subrayado.
"Cierta intencionalidad en todo y un sesgo permanente"
El exministro ha lamentado la "cierta intencionalidad" y el "seso permanente" de la investigación por la que ha sido encausado, incluso con el pantallazo que incluyó un informe de la UCO de una conversación de WhatsApp entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con él.
No ha querido hacer comentario alguno sobre su contenido, pero ha insistido en que le llamó la atención que apareciera, "porque no sé que tiene que ver con la causa". Y no entiende -ha dicho- cómo la conversación entre un ministro de un Gobierno con el presidente "puede estar así de ventilada públicamente".
Por el contrario -ha añadido-, en los informes "no hay ninguna referencia a la penetración del señor Aldama en la Guardia Civil", con relación del comisionista con "hasta 13 agentes; pero no sabemos nombres de nadie". "Todo lo que tiene que ver con Interior, aquí nadie sabe nada", ha concluido.









