R se prepara para la llegada del 6G con MasOrange y Ericsson
El grupo al que pertenece el operador gallego prueba con éxito la banda de 6 GHz, una de las principales candidatas para convertirse en espectro estratégico para el futuro 6G
R, operador de telecomunicaciones líder en Galicia, avanza en la preparación de las redes móviles de sexta generación (6G) de la mano de MasOrange y Ericsson. El grupo de telecomunicaciones ha probado con éxito su red móvil en la banda de 6 GHz, considerada una de las frecuencias clave para el desarrollo de las futuras redes 6G.
La prueba forma parte de la estrategia de innovación de MasOrange para anticiparse a las necesidades de conectividad de los próximos años y preparar sus infraestructuras para tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización avanzada, la computación cuántica y las experiencias digitales inmersivas.
Aunque la llegada del 6G a España está prevista en torno a 2030, el grupo ya trabaja en la experimentación de las tecnologías que permitirán desplegar esta nueva generación de redes. La banda de 6 GHz destaca por combinar cobertura, capacidad y eficiencia energética, tres características que serán especialmente relevantes ante el crecimiento previsto del tráfico de datos.
La banda de 6 GHz se perfila como uno de los recursos de espectro que podrían desempeñar un papel estratégico en el desarrollo del 6G. En España, estas frecuencias todavía no han sido adjudicadas para este uso, pero las pruebas realizadas permiten avanzar en el conocimiento de sus posibilidades técnicas.
El objetivo es que las futuras redes puedan soportar un volumen creciente de conexiones y servicios avanzados manteniendo una mayor eficiencia en el uso del espectro y en el consumo energético.
“La banda de 6 GHz multiplicará la capacidad de las redes móviles ante el crecimiento ingente del tráfico de datos por el uso intensivo de la IA y otras experiencias digitales avanzadas”, explica Alfredo Ramos, director de R y territorial de MasOrange en Galicia.
Una de las principales novedades asociadas al futuro 6G será la integración de las comunicaciones con capacidades de inteligencia, automatización y sensorización.
En este ámbito destacan las tecnologías ISAC (Integrated Sensing and Communication), que permitirán que las redes no solo transmitan información, sino que también puedan utilizar las propias señales de radio para detectar e interpretar lo que sucede en su entorno.
Esta tecnología podría abrir la puerta a aplicaciones como la detección de personas y vehículos sin utilizar cámaras, el seguimiento de activos en puertos, fábricas y aeropuertos, el control remoto de movimientos en entornos industriales o la identificación de obstáculos para sistemas de movilidad autónoma.
También permitirá avanzar en la creación de gemelos digitales de ciudades, carreteras e infraestructuras en tiempo real, combinando conectividad, inteligencia artificial y monitorización del entorno físico.
Las pruebas realizadas por MasOrange y Ericsson también han permitido validar una nueva generación de sistemas de antenas activas.
En concreto, se han probado arquitecturas que evolucionan desde las actuales configuraciones de 64 transmisores y receptores (64TR) hasta sistemas 256TR, lo que puede multiplicar por cuatro el número de elementos radiantes.
Las pruebas incorporaron además técnicas avanzadas de beamforming, una tecnología que permite dirigir de forma dinámica y precisa el haz de transmisión hacia la ubicación y las necesidades de cada usuario.
Esta capacidad permite aprovechar de manera más eficiente el espectro disponible y aumentar la capacidad de la red sin necesidad de disponer de más frecuencias.
La combinación de estas tecnologías permitirá, según MasOrange, aprovechar mejor cada MHz de espectro, multiplicar por cuatro la capacidad disponible de cada nodo móvil, mejorar la experiencia de los usuarios en zonas de alta demanda y avanzar hacia redes más eficientes, programables y sostenibles.
La iniciativa refuerza la apuesta de MasOrange y R por la experimentación tecnológica en España. El grupo ya ha participado en el despliegue de soluciones como 5G Advanced y VoNR (voz sobre 5G) y suma ahora las pruebas de una de las bandas que aspiran a desempeñar un papel relevante en las telecomunicaciones de próxima generación.
Para R, la investigación en conectividad 6G permitirá adquirir conocimiento técnico de cara a la evolución de sus servicios y contribuir al desarrollo de capacidades tecnológicas estratégicas.
El proyecto también busca reforzar el papel de España como espacio de investigación y experimentación en telecomunicaciones, en un contexto de creciente competencia tecnológica internacional.
R forma parte de MasOrange desde 2024 y constituye la marca del grupo en Galicia. Según los datos facilitados por la compañía, el operador gallego ya supera los 1,7 millones de hogares cubiertos con fibra óptica y alcanza al 97 % de la población con disponibilidad de acceso a 5G.
La compañía ofrece servicios de conectividad, telefonía, televisión y energía, además de soluciones digitales para empresas y administraciones públicas, entre ellas ciberseguridad, servicios cloud, IoT, 5G y herramientas de datos e inteligencia artificial.
Por su parte, MasOrange cuenta con cerca de 47 millones de líneas de banda ancha y móvil y opera en España a través de sus diferentes marcas nacionales y regionales.














