
La entidad financiera gallega Abanca ha anunciado este martes que se une a Qivalis, el proyecto para lanzar en la segunda mitad de 2026 la primera criptomoneda estable del euro.
El consorcio cuenta con 37 entidades financieras procedentes de 15 países y surge como una respuesta directa a la 'dolarización digital' de los mercados financieros, con el propósito de que este nuevo activo -la nueva criptomoneda estable- esté totalmente regulado y basado en la estabilidad del euro.
Es una respuesta al hecho de que el euro represente apenas el 0,2 % de las transacciones en estas redes, a pesar de que a nivel económico en el mundo supone entre el 20 % y el 25 % de la economía.
El pasado diciembre, la alianza Qivalis, con sede en Ámsterdam (Países Bajos), solicitó formalmente una licencia de Institución de Dinero Electrónico (EMI) ante el Banco Central de los Países Bajos (DNB), lo que permite a una entidad emitir dinero electrónico y ofrecer servicios de pago siempre bajo una supervisión regulatoria.
El activo digital operará bajo el marco del Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA) de la Unión Europea, lo que garantiza seguridad jurídica para inversores institucionales y corporativos.
Para asegurar la estabilidad del precio, cada 'token' estará respaldado al 100 % por reservas reales: se prevé que al menos el 40 % se mantenga en depósitos bancarios en instituciones de alta calificación, mientras que el resto se invertirá en deuda soberana a corto plazo de diversos países de la eurozona para evitar riesgos de concentración.
El consorcio también incluye a los bancos españoles BBVA, CaixaBank y Sabadell, además de a extranjeros como BNP Paribas (Francia), ING (Países Bajos), UniCredit (Italia), Danske Bank (Dinamarca), SEB (Suecia), Raiffeisen Bank (Austria), DZ BANK y DekaBank (Alemania), KBC (Bélgica) y Banca Sella (Italia).
Abanca asegura, en un comunicado, que con su unión al consorcio "busca contribuir a la creación de una herramienta financiera independiente y confiable, abierta a ciudadanos y empresas, desarrollada en clave europea y con el respaldo de algunos de los agentes más importantes del sistema bancario de la zona euro".
"Abanca consolida su vocación de innovación y su compromiso con la vanguardia financiera europea al incorporarse a este proyecto. Permite al banco también formar parte de la definición de un proyecto que defiende la soberanía financiera europea, que contribuye a reforzar la moneda única en el entorno digital y que está respaldado por la credibilidad de decenas de entidades líderes en sus países y bajo una estricta supervisión regulatoria. Todo ello en una nueva realidad marcada por la escalabilidad, interoperabilidad y valor añadido", añade.
Agrega que así "reafirma su apuesta por la innovación financiera y la construcción de un futuro digital respaldado por la credibilidad colectiva de los principales bancos europeos y preservando la autonomía monetaria del euro".
Diferencias con el euro digital y Bizum
Aunque el Banco Central Europeo (BCE) trabaja en la creación del euro digital, que estaría orientado al uso minorista y ciudadano, Qivalis se centra en el mercado mayorista.
La principal diferencia reside en que el euro digital es una forma electrónica de dinero público, emitida y respaldada directamente por el Banco Central Europeo (BCE), concebida como una versión digital del efectivo para realizar pagos en la zona euro.
Está diseñado como un medio de pago electrónico gratuito para su uso básico, disponible para ciudadanos y empresas, que previsiblemente podría utilizarse tanto en línea como sin conexión a internet.
Por el contrario, Bizum se trata de un servicio de pagos inmediatos a través de un dispositivo móvil, propiedad de las principales entidades bancarias españolas.
El sistema nació como una solución entre particulares que se ha extendido al pago en comercios electrónicos, administraciones públicas y donaciones a entidades sociales.











