La nuda propiedad cobra fuerza dentro del mercado inmobiliario
La compraventa de una vivienda sin derecho
a su uso alcanzó las 1.798 unidades en 2025

La compraventa de nuda propiedad de vivienda alcanzó las 1.798 unidades en 2025, una salida que gana atractivo ante la mayor esperanza de vida de la población, los gastos que supone una casa y las ganancias que se pueden obtener con la venta de un inmueble en un contexto de elevados precios.
En el ámbito inmobiliario, particularmente en vivienda, la compraventa de este derecho está siendo cada vez más habitual como una vía para obtener recursos sin perder el uso de la propiedad.
Según los datos que maneja el Colegio de Registradores, en los dos últimos años se ha empezado a registrar “cierto” grado de estabilidad en las operaciones de nuda propiedad tras varios ejercicios de crecimiento.
Con todo ello, los resultados se mantienen en el rango alto de los últimos diez años, pese a que en 2025 el número de compraventas de nuda propiedad se redujo un 1% (en 19 transacciones) con respecto al año precedente. Esta caída es similar a la que se registró en 2024, que tuvo un ajuste del 1,5% y que contrasta con el incremento del 11,3% que se dio en 2023 o del 23,7 % que se contabilizó en 2022.
En todo caso, las cuantías observadas se sitúan muy por encima del mínimo de la serie, que se dio en 2020, en plena pandemia de coronavirus, con 1.093 compraventas de nuda propiedad.
Recurrir al activo que mayor valor tiene: la casa La mayor esperanza de vida, con el correspondiente incremento de las necesidades de recursos económicos tras finalizar la vida laboral, pueden exigir recurrir al activo que normalmente mayor valor tiene en el patrimonio familiar, la vivienda.
La nuda propiedad es el derecho de una persona sobre una cosa de la que es propietaria, en este caso la vivienda, con la limitación de que no tiene derecho a su uso y disfrute, que corresponde al usufructuario.
Ante la mayor esperanza de vida (hombres 81,38 años y mujeres 86,53 años, un nuevo máximo histórico según el Instituto Nacional de Estadística, INE); el coste de la vida con la inflación y los gastos que supone una vivienda, son muchos los mayores que recurren a esta vía para sacar provecho a su casa sin dejar de vivir en ella.
Las proyecciones del INE apuntan a que en 2035 la esperanza de vida podría llegar a los 82,5 años en hombres y a 87,4 en mujeres. Al margen de la polémica surgida por un anuncio de una inmobiliaria en la que se ponía de manifiesto los problemas de salud de los vendedores de una vivienda mediante la nuda propiedad, se espera una continuidad en este tipo de operaciones que, sin embargo, son aún residuales en el mercado.











